Políticos brasileños se pelean durante tres asaltos tras una disputa por un parque acuático
Simão Peixoto y Erineu da Silva se enfrentan ante cientos de espectadores que pagaron sus entradas en el gimnasio de una escuela local en Borba. Foto: Twitter

Dos políticos del Amazonas enemistados resolvieron sus diferencias con una pelea al más puro estilo de los combates en la selva que avivó los temores sobre el carácter cada vez más antagónico de la democracia brasileña.

Simão Peixoto, alcalde de Borba, una ciudad a 144 kilómetros al sur de Manaos, fue retado públicamente a una pelea a golpes en septiembre por un antiguo concejal llamado Erineu da Silva.

Silva, que utiliza el sobrenombre de Mirico, al parecer se mostró colérico por la supuesta incapacidad del alcalde para conservar un parque acuático cerca del río Madeira y exigió un enfrentamiento con un político al que calificó como “sinvergüenza” y “delincuente”.

Peixoto aceptó el desafío y publicó un video en internet en el que indicaba que estaba preparado para aplastar a su antagonista golpeando la palma de su mano con su puño. “¡Da la cara!”, le dijo el alcalde a Mirico.

Peixoto moderó su tono después de que algunos votantes sugirieron que esa era una conducta impropia del hombre electo para gobernar su localidad amazónica. El alcalde les aseguró a los ciudadanos que solo participaría en un altercado organizado dentro de un ring.

“No soy un luchador callejero… soy el alcalde del municipio de Borba”, dijo el político en su página oficial de Facebook a principios de noviembre. “[Pero] si él realmente quiere luchar… estamos listos para luchar… Siempre he sido un ganador”.

Un mes más tarde, en la madrugada del domingo, comenzó la pelea, con cientos de espectadores que pagaron su entrada y que llenaron el gimnasio de una escuela local.

Peixoto se presentó en el ring alrededor de las 2:30 de la madrugada, rodeado de asistentes y portando una toalla negra estampada con el nombre “Jesús”. El alcalde se mostró belicoso al pisar la plataforma y enfrentarse a su rival. “Se acercó dos veces a la esquina de su oponente y le pasó el dedo por la garganta, la señal de la parca”, informó el sitio web BNC Amazonas.

Los testigos de la riña, que duró 13 minutos y que el equipo de Peixoto transmitió en vivo, dijeron que el alcalde conservador de Borba propinó varios golpes dolorosos. En los primeros segundos, el alcalde de 39 años tumbó brevemente a Mirico en el suelo.

Sin embargo, Mirico, de 45 años, contraatacó. Después de tres asaltos agitados, “el alcalde de Borba casi no podía caminar por la cantidad de patadas bajas que recibió de su adversario“, informó BNC Amazonas.

“El alcalde recibió tal golpiza que se le cayó la mandíbula”, informó otro sitio web regional, Fato Amazônico.

A pesar de ello, Peixoto venció. “Extrañamente, Mirico perdió por puntos”, dijo Fato Amazônico. “‘Un montaje’, gritaron los espectadores, disgustados con el resultado”.

La pelea en Borba no fue el único episodio de violencia política registrado en Brasil este fin de semana. El domingo, guardias de seguridad y partidarios del líder de extrema derecha del país, Jair Bolsonaro, fueron acusados de agredir a periodistas mientras cubrían una visita presidencial. “Lo que estamos presenciando es el reflejo de un ambiente de hostilidad hacia la prensa creado por el presidente”, tuiteó Andréia Sadi, una prominente periodista política.

Algunos brasileños consideraron la riña amazónica como una prueba más del ambiente político agresivo que se ha apoderado de su país desde la elección de Bolsonaro en 2018.

“Esto es en lo que se ha convertido la política en Brasil recientemente. Es aterrador”, tuiteó un crítico, junto a las imágenes de la pelea a golpes en Borba. “Nos hemos convertido en el salvaje oeste”.