El Banco de Inglaterra advierte que el Bitcoin se puede convertir en algo ‘sin valor’
El bitcoin alcanzó un máximo de 67,000 dólares por pieza a principios de noviembre, pero podría 'caer prácticamente a cero', dijo el vicegobernador del Banco de Inglaterra, Sir John Cunliffe. Ilustración: Dado Ruvić/Reuters

El Banco de Inglaterra señaló que el bitcoin se podría convertir en algo “sin valor” y que las personas que invierten en esta moneda digital deberían estar preparadas para perderlo todo.
En una advertencia sobre los posibles riesgos para los inversionistas, el banco central cuestionó la existencia de algún valor inherente en la moneda digital más prominente, cuyo valor aumentó este año a casi 50 mil dólares por pieza.

La criptomoneda alcanzó un máximo de 67 mil dólares a principios de noviembre, pero sufrió una liquidación después de que se dio a conocer la noticia de la variante ómicron del coronavirus, antes de estabilizarse cerca de su nivel actual en la última semana.

El vicegobernador, Sir Jon Cunliffe, dijo que el Banco tenía que estar preparado para los riesgos relacionados con el aumento del criptoactivo a raíz del rápido crecimiento de su popularidad.

“Su precio puede variar considerablemente y [los bitcoins] podrían caer teóricamente o prácticamente a cero“, comentó a la BBC.

La capitalización bursátil de los criptoactivos se ha multiplicado por diez desde principios de 2020 hasta alcanzar aproximadamente 2.6 billones de dólares, cifra que representa alrededor del 1% de los activos financieros mundiales. Alrededor del 0.1% del patrimonio de los hogares británicos se encuentra en bitcoins y criptoactivos similares, como ethereum y Binance coin.

Cerca de 2.3 millones de personas poseen criptoactivos, con un importe promedio de aproximadamente 300 libras cada uno.

El comité de política financiera del Banco, creado a raíz de la crisis financiera de 2008 para monitorear los riesgos, dijo el lunes que la estabilidad del sistema financiero del Reino Unido se veía muy poco amenazada por los criptoactivos. Sin embargo, advirtió que, con el actual rápido ritmo de crecimiento, estos activos se podrían interconectar más con los servicios financieros tradicionales y que probablemente supondrían una serie de riesgos.

Al publicar su revisión periódica de estabilidad del sistema financiero, el Banco señaló que las principales instituciones deberían adoptar un enfoque cauteloso respecto a la adopción de criptoactivos y que prestaría mucha atención a la evolución del mercado.

“Es necesario mejorar los marcos regulatorios y de aplicación de la ley, tanto a nivel nacional como mundial, para influir en el desarrollo de estos mercados de rápido crecimiento con el fin de gestionar los riesgos, fomentar la innovación sustentable y mantener una mayor confianza e integridad en el sistema financiero“, indicó.

En otra entrada de blog publicada en su sitio web el martes, un miembro del personal del Banco señaló que el bitcoin no cumplía con muchas de las características necesarias de una moneda y que corría el riesgo de ser intrínsecamente volátil.

Thomas Belsham, que trabaja en el departamento de participación de los accionistas y los medios de comunicación del Banco, escribió: “El problema es que, a diferencia de las formas tradicionales del dinero, el Bitcoin no se utiliza para fijar el precio de otros elementos que no sean él mismo. Como les gusta decir a los propios usuarios de Bitcoin, ‘un Bitcoin = un Bitcoin’. Pero una tautología no constituye una moneda”.

Señaló que la escasez del criptoactivo, que está limitado a 21 millones de bitcoins, es una de las razones clave de su atractivo para los inversionistas, aunque esta característica integrada en su diseño “puede incluso, en última instancia, hacer que el Bitcoin carezca de valor”.

Actualmente se encuentran en circulación alrededor de 19 millones de bitcoins, a los que se suman nuevas monedas cuando los “mineros” validan los cambios en el libro de contabilidad de la cadena de bloques que sustenta la criptomoneda. Aunque se prevé que no se alcanzará el número máximo de bitcoins en circulación hasta febrero de 2140, con el paso del tiempo resultará más difícil mantener este sistema, explicó Belsham.

“La sencilla teoría del juego nos dice que un proceso de retroinducción debería, en realidad, en algún momento, inducir la salida del dinero inteligente. Y si eso ocurriera, los inversionistas deberían estar realmente preparados para perderlo todo. En algún momento”.