‘Si no estoy en redes sociales, estoy muerta’: Temen que la activista feminista qatarí sea asesinada o detenida
No se ha tenido noticias de Noof Al-Maadeed desde el 13 de octubre. Fotografía: Folleto

Los grupos de derechos humanos exigen a las autoridades de Qatar que muestren pruebas de vida de una activista feminista, entre los crecientes temores de que la hayan asesinado o detenido.

Noof al-Maadeed ha estado desaparecida desde mediados de octubre después de regresar a Qatar desde el Reino Unido. La joven activista huyó del reino del Golfo hace dos años, documentando su huida en las redes sociales, después de presuntos atentados contra su vida. Recientemente regresó a Qatar después de que las autoridades le aseguraron que se encontraba a salvo.

El 13 de octubre, antes de interrumpir bruscamente su rutina de publicar actualizaciones diarias en Twitter e Instagram, la joven de 23 años dijo a sus seguidores que temieran por su seguridad si permanecía en silencio. Sus seguidores, preocupados, no tardaron en utilizar el hashtag #whereisNoof, exigiendo saber por qué estaba desaparecida.

Un funcionario de Qatar dijo a The Guardian que al-Maadeed se encuentra a salvo y en buen estado de salud, pero señaló que no podían hablar públicamente debido a una solicitud de privacidad.

“Ella dijo que si no publica en las redes sociales significa que está muerta. Así que solo estamos actuando basándonos en lo que ella nos dijo que hiciéramos”, explicó Khalid Ibrahim, director del Centro del Golfo para los Derechos Humanos (GCHR), una organización con sede en Beirut que realiza un seguimiento de las violaciones cometidas en Medio Oriente. “El gobierno de Qatar puede demostrar con facilidad a la comunidad internacional que ella está viva. No tienen pruebas, y eso nos preocupa”.

El GCHR informó que recibió múltiples informes en los que se indicaba que las autoridades de Qatar entregaron a Al Maadeed a su familia el 13 de octubre.

Ibrahim y otros partidarios de Al Maadeed dijeron que las autoridades de Qatar tienen la responsabilidad de demostrar que la activista se encuentra viva y a salvo.

“Lo que sabemos con certeza es que ella está en peligro inminente en este momento. O la asesinaron o la detuvieron, no hay ninguna duda”, dijo Ibrahim.

Ibrahim acusó a las autoridades de Qatar de incumplir las garantías privadas que le dieron a Al Maadeed de que la protegerían cuando regresara. Como consecuencia de esas garantías, Al Maadeed anuló su solicitud de asilo político en el Reino Unido y regresó al país del Golfo para hospedarse en un hotel bajo la vigilancia de agentes de seguridad.

A principios de octubre, Al-Maadeed tuiteó que su padre entró al hotel y que su vida corría peligro, después de que miembros de su familia presuntamente intentaron matarla en tres ocasiones anteriores. El 12 de octubre tuiteó: “El jeque Tamim es el único que puede impedir que mi vida corra peligro”, haciendo referencia al emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad al-Thani.

El día siguiente tuiteó “todavía no estoy a salvo”, y más tarde “un poco mejor”, seguido de un emoji de un pulgar hacia arriba. Desde entonces no ha hablado públicamente.
Hace dos años, Al-Maadeed documentó su huida de Qatar, la cual incluyó el robo del celular de su padre para solicitar un permiso de salida, ya que las leyes de tutela de Qatar impiden que las mujeres solteras menores de 25 años viajen solas fuera del país sin el permiso de un tutor masculino.

Su exilio fue consecuencia de años de supuesta violencia doméstica y de los esfuerzos de su familia por restringir sus movimientos. Dijo a Human Rights Watch que “[me] permitían únicamente ir a la escuela y regresar. Cualquier otra cosa [y] puedo esperar que me golpeen”.

El grupo expresó su preocupación por al-Maadeed el 15 de octubre, dos días después de su última actualización en las redes sociales.

Human Rights Watch informó a principios de este año que las leyes de tutela de Qatar restringen el acceso de las mujeres a muchos derechos básicos, entre ellos el acceso a determinados empleos, a viajar fuera del país y a la atención médica reproductiva. Añadieron que la falta de precisión en torno a la legislación sobre tutelas significa que se mantienen las políticas socialmente conservadoras, a pesar de los cambios en la ley.

“Muchas mujeres en Qatar no saben cuáles son las normas oficiales sobre la tutela masculina, ni su base legal, y solo las conocen por sus experiencias o [las de] otras… en muchos aspectos de sus vidas, las mujeres adultas son tratadas como menores legales en Qatar”, dijeron.