Revelan un boceto oculto bajo <i>La ronda nocturna</i> de Rembrandt
La ronda nocturna de Rembrandt. El boceto oculto revela una serie de cambios que el artista realizó conforme avanzaba. Foto: Peter de Jong/AP

Se descubrió un boceto oculto de Rembrandt bajo la gruesa pintura de la obra más famosa del maestro holandés, La ronda nocturna, revelando por primera vez la visión original del artista para el enorme lienzo.

El dibujo preparatorio, realizado con pintura de color beige con un alto contenido de gis, fue descubierto como resultado de una investigación de dos años y medio realizada por restauradores, expertos en datos e historiadores de arte en el museo Rijksmuseum de Ámsterdam.

El boceto revela a los investigadores la evidencia de una serie de cambios que Rembrandt van Rijn realizó en su disposición de 34 personajes diferentes y en la serie de plumas, lanzas y espadas que los rodean, antes de finalizar la pintura en 1642.

La ronda nocturna, que representa a una milicia bajo el mando del capitán Frans Banninck Cocq, requirió tres años para ser terminada después de que la guardia civil de Ámsterdam la encargó para un salón de banquetes en su sede de Kloveniersdoelen.

FOTO: El mapa de calcio mostrando el boceto de Rembrandt en la parte superior de la pintura. Foto: Rijksmuseum

Pieter Roelofs, jefe de pinturas del museo Rijksmuseum, dijo que fue posible visualizar el boceto secreto de Rembrandt a través de un “mapa de calcio” de la obra debido a que el artista utilizó una pintura rica en gis que pudo ser captada por la última tecnología de escaneo.

Comentó: “Vemos líneas rectas y curvas. Con las curvas creó un boceto inicial para la arquitectura del fondo. Uno se podría preguntar por qué esto es tan importante. Bueno, nos da la sensación de que podemos ver por encima del hombro de Rembrandt mientras trabajaba en La ronda nocturna”.

“Siempre sospechamos que Rembrandt debió haberlo esbozado en el lienzo antes de iniciar esta compleja composición. Pero siempre fue una suposición”.

“Ahora que podemos ver debajo de la superficie mejor que nunca, ahora tenemos la prueba, esto nos proporciona por primera vez una idea real del proceso creativo de Rembrandt. Es fascinante ver cómo buscó la composición adecuada. Hemos descubierto los orígenes de La ronda nocturna”.

Desde el verano de 2019, el personal que trabaja en lo que llaman Operación Ronda nocturna ha estado empleando la última tecnología para buscar nuevas perspectivas sobre la pintura antes de su restauración.

Rembrandt utilizó la técnica de impasto, que implica la aplicación de capas gruesas de pintura sobre el lienzo para lograr una estructura tridimensional que refleje la luz.

Se utilizaron métodos de imagen para acceder a las capas subyacentes. Descubrieron que Rembrandt pintó originalmente plumas para el casco del paramilitar Claes van Cruijsbergen, pero que posteriormente pintó sobre ellas.

Esbozó más lanzas de las que pintó, ajustó la posición de la pierna del sargento Rombout Kemp y hay indicios de que había una espada adicional en el original entre el capitán y su teniente, Willem van Ruytenburch.

“¿Por qué cambió Rembrandt de opinión, se preguntarán?”, dijo Roelofs. “No lo sabemos. Pero probablemente eliminó las plumas, porque llamaban demasiado la atención, ya que Van Cruijsbergen se encuentra en el centro de la composición”.

El objetivo principal de las últimas investigaciones sobre La ronda nocturna era preparar su primera restauración en más de 40 años.

A pesar de que la pintura ha aguantado cuatro siglos tumultuosos, incluido su traslado a un búnker en las dunas costeras al comienzo de la segunda guerra mundial, se dice que su estado de conservación es muy bueno, a pesar de los indicios de abrasión, decoloración y pérdida de pintura con el paso del tiempo.

La prioridad, explicó Roelofs, era solucionar la deformación del lienzo que se observa en particular en su esquina superior izquierda, la cual se cree que se produjo durante su estancia en el ala Philips del museo Rijksmuseum durante la renovación del edificio principal entre 2003 y 2013.

La pintura, de 3.63 por 4.37 metros, será extraída de su actual bastidor de madera, el marco al que está sujeta la pintura con tachuelas metálicas desde 1975, explicó Petria Noble, jefa de conservación de pinturas del museo.

Comentó: “Creemos firmemente que el bastidor de madera está contribuyendo al problema porque un bastidor de madera en realidad reacciona de forma diferente al lienzo. Por ello, será colocada en un nuevo bastidor, un material no reactivo, que creemos será mucho más estable para la pintura. Se espera que se atenúen las deformaciones y que la pintura adquiera una superficie más plana y uniforme.

“Una de las primeras cosas que en realidad se necesita hacer es eliminar muy cuidadosa y sistemáticamente esas tachuelas. Y, por supuesto, tenemos que utilizar un poco de peso suave para sacar esas deformaciones que observamos a lo largo de los bordes izquierdo y derecho”.El proceso comenzará en enero y se prevé que durará hasta tres meses, tras los cuales se considerarán otras posibles técnicas de conservación, incluida la eliminación de varias capas de barniz en la superficie de la obra.