Cómo hablar con tus hijos sobre la pornografía y otros daños causados por internet
Se aconseja a los padres que no regañen a sus hijos si ven pornografía y que no les quiten de forma inmediata el dispositivo como castigo. Foto: Dominic Lipinski/PA

Entabla la conversación de forma temprana, idealmente antes de que tu hijo tenga un teléfono inteligente o una cuenta en las redes sociales, para que esté preparado para los riesgos -y los beneficios- de la vida en línea.

Convierte la conversación en algo apropiado para su edad. “De forma adecuada a su edad, se le puede explicar que existen algunas cosas en internet que solo son para adultos y que si alguna vez ve algo en internet que lo inquieta, que debería contártelo”, dice la organización benéfica Childnet International.

No permitas que la pornografía se convierta en un tema tabú. No permitas que la incomodidad se convierta en un tema, señala la guía del comisionado para la infancia. “Debería ser algo de lo que los padres hablen con sus hijos”, fue el mensaje de los jóvenes de 16 a 21 años.

Intenta ser informal y aprovecha las oportunidades cotidianas para hablar de temas delicados. Probablemente sea mejor evitar la “gran plática”, la cual puede ser desagradable para los jóvenes. Quizás puedes intentar mantener una conversación mientras caminas o manejas, cuando estén uno al lado del otro y no frente a frente. De este modo, la conversación puede ser más relajada.

Hablen con frecuencia, aconseja la organización benéfica para niños NSPCC. “Hablar con frecuencia con tu hijo es la mejor herramienta para ayudarlo a protegerlo en internet. Conversar con frecuencia y hacer que forme parte de la conversación diaria, como si se tratara de su día en la escuela, ayudará a que tu hijo se sienta relajado. También significa que cuando tenga alguna preocupación, será más probable que hable contigo”.

La risa puede ayudar. “Nuestros jóvenes nos comentaron que reírse junto a sus padres puede romper la tensión y hace que todos se sientan más cómodos: no quieren que te muestres demasiado serio o asustado”, indica la guía del comisario.

No lo regañes si ve pornografía y no le quites instantáneamente el dispositivo como castigo. “Tranquiliza a tu hijo sobre las emociones confusas que puede sentir después de ver contenido explícito”, señala la guía del comisario. “Hazle saber que no pasa nada por sentir curiosidad y que es una parte normal del crecimiento. Crea un espacio libre de juicios para hablar de ello”.

Procura no reaccionar de forma exagerada. Si se encuentran con la pornografía -de forma accidental o deliberada- procura explicar por qué ver contenidos para adultos a una edad demasiado temprana puede ser perjudicial. “No castigues en lugar de tener una conversación adecuada“.

Prepárate para cuestionar las opiniones que pueden surgir al ver contenidos para adultos, indica la guía del comisario. “Refuerza el mensaje de que el sexo y los cuerpos, tal y como son representados en gran parte de la pornografía, no son realistas. Explica que la pornografía puede hacer que asuntos como el sexo no consentido parezcan ‘normales’ o ‘aceptables’, pero que no lo son”.

Cumple con tu función. Los jóvenes quieren que sus padres se informen sobre las nuevas tecnologías. También quieren que los padres tengan más información sobre los riesgos del mundo digital y sobre cómo prevenir la exposición temprana a contenidos nocivos, incluida la pornografía en internet.

Busca apoyo de otras fuentes si lo necesitas. Los padres y cuidadores deberían estar preparados para ofrecer apoyo a sus hijos, pero también para buscar más ayuda si su hijo la necesita, incluyendo cómo y dónde denunciar incidentes de abuso sexual en línea.

Crea un entorno familiar seguro y de confianza. Los jóvenes encuestados para la guía del comisionado para la infancia señalaron que querían compartir cosas con sus padres, pero que no siempre se sienten capaces. “Ayuda a tu hijo a sentirse cómodo al hablar de las aplicaciones que utiliza y de lo que experimenta en internet.