Bernie Sanders dice que los demócratas están fallando: ‘El partido le dio la espalda a la clase trabajadora’

El senador Bernie Sanders pidió a los demócratas que realizaran “una importante corrección de rumbo” que se centrara en la lucha por la clase trabajadora de Estados Unidos y en hacer frente a los “poderosos intereses corporativos” debido a que la agenda legislativa de los demócratas se encuentra estancada y a que su partido se enfrenta a unas difíciles perspectivas de cara a las elecciones de noviembre.

Es probable que la Casa Blanca considere sus comentarios como una advertencia de la izquierda de un partido cada vez más frustrado por la forma en que los demócratas centristas han logrado hundir o retrasar gran parte de los planes de política interior de Biden.

En una entrevista con The Guardian, Sanders pidió al presidente Joe Biden y al líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, que ejercieran presión para que se realizaran votaciones para proyectos de ley individuales que serían de gran ayuda para las familias trabajadoras, citando la ampliación del crédito tributario por hijos, la reducción de los precios de los medicamentos de venta con receta y el aumento del salario mínimo federal a 15 dólares por hora.

Tales votaciones serían una buena estrategia y una buena política, insistió el senador de Vermont, indicando que demostrarían que los demócratas luchan por la clase trabajadora, al tiempo que destacarían la oposición republicana a políticas sumamente populares.

“No es un gran secreto que el partido republicano está ganando cada vez un mayor apoyo de los trabajadores”, dijo Sanders. “No se debe a que el partido republicano tenga algo que decirles. Se debe a que en demasiados aspectos el partido demócrata le dio la espalda a la clase trabajadora”.

Sanders, que aspiró a la nominación del partido tanto en 2016 como en 2020, perdiendo en reñidas contiendas con Hillary Clinton y después con Biden, es una figura popular en el ala izquierda del partido. El socialista democrático de Vermont conserva su influencia y ha apoyado a Biden durante su primer año, mientras el partido intenta hacer frente a la doble amenaza de la pandemia y de un renaciente y cada vez más extremista partido republicano.

Sin embargo, sus comentarios parecen reflejar un creciente descontento y preocupación por la dirección que está tomando el gobierno de Biden. “Creo que es absolutamente importante que realicemos una importante corrección del rumbo”, continuó Sanders. “Es importante que tengamos las agallas para enfrentarnos a los poderosos intereses corporativos que tienen un control increíblemente poderoso sobre la economía de este país”.

Es posible que los proyectos de ley individuales que Sanders apoya no obtengan los 60 votos necesarios para superar a un obstruccionista republicano, y una derrota en ellos podría avergonzar a los demócratas. No obstante, Sanders, presidente del comité presupuestario del Senado y una de las voces progresistas más prominentes del país, comentó: “La gente puede entender que en ocasiones no se consigan los votos. Pero no pueden entender por qué no hemos sacado adelante una legislación importante que cuenta con el apoyo del 70 u 80% del pueblo estadounidense“.

Sanders habló con The Guardian el 6 de enero, el mismo día en que publicó un comunicado en el que señalaba que la mejor forma de salvaguardar nuestra democracia no consiste únicamente en promulgar leyes que protejan el derecho al voto, sino en abordar las preocupaciones de “la gran mayoría de los estadounidenses” para quienes “existe una desconexión entre las realidades de sus vidas y lo que sucede en Washington”.

Indicó que millones de estadounidenses estaban preocupados por las “dolorosas realidades” como “los bajos salarios, los trabajos sin futuro, la deuda, la falta de vivienda, la falta de atención médica”. En dicho comunicado, expresó que muchos estadounidenses de clase trabajadora se sienten ajenos al sistema político porque “nada cambia” para ellos “o, si lo hace, suele ser para peor”.

En la entrevista, Sanders dijo en repetidas ocasiones que los demócratas deben demostrar de forma enérgica y visible que están luchando para mejorar la vida de los estadounidenses de la clase trabajadora. “La realidad es que la gente va a trabajar, y la mitad de ellos viven al día“, dijo Sanders. “La gente tiene dificultades con la asistencia médica, con los medicamentos recetados. Las familias jóvenes no se pueden permitir servicios de guardería. Los trabajadores mayores están preocupados por la jubilación”.

Desde hace mucho tiempo, Sanders se siente aquejado por el aumento de la riqueza y la desigualdad de ingresos en Estados Unidos, aunque dejó en claro que cree que es el momento de que los demócratas se enfrenten a los ultra ricos y a las poderosas corporaciones, una medida que, según dijo, respaldaría un gran número de estadounidenses. “Quieren que los ricos comiencen a pagar su parte justa de impuestos”, comentó. “Creen que es absurdo que Jeff Bezos y Elon Musk no paguen ni un centavo de impuestos federales”.

Elogió a Biden por ejercer presión para mejorar los servicios de guardería y ampliar el crédito tributario por hijos. Pero señaló que también sería bueno “mostrarle a la gente trabajadora que estás dispuesto a dar un paso al frente y a enfrentar la codicia de la clase dirigente de Estados Unidos justo ahora”. Señaló de forma reiterada los elevados precios de los medicamentos de venta con receta como un ejemplo de la “avaricia corporativa”.

“No existe ningún asunto que le preocupe más a la gente que el hecho de que pagamos los precios más altos del mundo por los medicamentos de venta con receta“, dijo, y añadió que la industria farmacéutica cuenta con mil 500 grupos de presión en Washington que “intentaron todo para asegurarse de que no bajemos el costo de los productos farmacéuticos”.

El senador comentó: “Creo que los demócratas tendrán que aclarar las cosas y decirles a las empresas farmacéuticas -y decirlo con fuerza- que estamos hablando de las necesidades de la clase trabajadora, y utilizar la expresión ‘clase trabajadora’. Los demócratas tienen que dejar en claro que están del lado de la clase trabajadora y que están preparados para enfrentarse a los ricos y poderosos. No solo es lo correcto, sino que creo que será lo políticamente correcto que debemos hacer”.

El miércoles pasado, Sanders ofreció una transmisión en vivo a nivel nacional en la que habló con los líderes de tres prolongadas huelgas: Warrior Met Coal en Alabama, Special Metals en Virginia Occidental y la filial Jon Donaire Desserts de Rich Product Corporation en el sur de California. Tras señalar que los fondos de protección o los multimillonarios poseen grandes participaciones en las tres empresas, arremetió contra ellas por ofrecer modestos aumentos de sueldo o exigir que los trabajadores paguen un importe mucho más elevado por la cobertura médica, a pesar de que la riqueza de los propietarios aumentó durante la pandemia gracias al auge del mercado bursátil.

“Estas entidades, en las que a las personas de arriba les ha ido fenomenalmente bien, están exprimiendo a sus trabajadores y degradando el nivel de vida de los trabajadores que están en huelga”, señaló Sanders. “Es inaceptable”.

En diciembre, Sanders viajó a Battle Creek, Michigan, para apoyar a mil 400 trabajadores de Kellogg’s que estaban en huelga en las fábricas de cereales de esa ciudad, así como en Memphis, Tennessee; Omaha, Nebraska; y Lancaster, Pensilvania. Durante la entrevista, Sanders comentó: “Creo que el partido demócrata tiene que abordar este debate, que desde hace tiempo está latente, y que consiste en saber de qué lado estamos. ¿Estamos preparados para apoyar a las familias trabajadoras y enfrentarnos a los poderosos intereses corporativos?”

Sanders expresó su frustración por la falta de avances en el proyecto de ley Construir Mejor de Biden, que los demócratas pretendían promulgar a través de la reconciliación presupuestaria, un proceso que solo requiere una mayoría simple para ser aprobado. Ese esfuerzo se vio frenado por las prolongadas negociaciones con los senadores centristas Joe Manchin, de Virginia Occidental, y Kyrsten Sinema, de Arizona, y posteriormente fue detenido cuando Manchin dijo que se oponía al paquete de 2 mil millones de dólares, desatando la furia de la izquierda y una profunda frustración en la Casa Blanca.

“En los últimos meses hemos intentado una estrategia, que ha consistido sobre todo en negociaciones a puerta cerrada con un grupo de senadores”, explicó Sanders. “No ha tenido éxito en lo que respecta a Construir Mejor o al derecho al voto. Ha desmoralizado a millones de estadounidenses”.

Pidió que se reactivara una versión robusta de Construir Mejor y también pidió que se realizaran votaciones sobre elementos individuales de esa legislación que ayudarían a los estadounidenses de la clase trabajadora. “Tenemos que llevar estas cosas al pleno”, dijo Sanders. “La gran mayoría de las personas en la asamblea [demócrata] están dispuestas a luchar por una buena política”.

Sanders añadió: “Si yo fuera la senadora Sinema y se produjera una votación para reducir el escandalosamente alto costo de los medicamentos de venta con receta, pensaría dos veces si quiero ser reelegido en Arizona para votar en contra de ello. Si yo fuera el Sr. Manchin y supiera que decenas de miles de familias en dificultades en Virginia Occidental se beneficiaron de la ampliación del crédito tributario por hijos, lo pensaría detenidamente antes de votar en contra”.

Sanders también pidió que se apruebe una ley sobre otra cuestión que defiende: que Medicare proporcione prestaciones dentales, visuales y auditivas. “Todos estos temas, no se tratan simplemente de Bernie Sanders levantándose y diciendo que esto sería algo grandioso”, comentó. “Son cuestiones enormemente populares, y en cada una de ellas los republicanos se oponen. Sin embargo, mucha gente no lo sabe porque los republicanos no se han visto obligados a votar al respecto”.

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