Las 20 mejores canciones de Lana Del Rey
Lana Del Rey. Foto: PR

20. Summertime Sadness (2012)

Aparentemente inspirada en el suicidio de un amigo y con un remix de Cedric Gervais para convertirla en esa rareza –una canción explosiva para iniciar la fiesta al estilo Lana Del Rey–, Summertime Sadness fue un éxito cargado de ganchos de su segundo álbum Born to Die, y que posteriormente se convirtió en un mensaje clave en la estética de “sad girl” de #prettywhenyoucry que Del Rey creó inadvertidamente.

19. High By the Beach (2015)

High By the Beach tiene un sonido magnífico: órgano brillante, estelas de sintetizador que suenan exhaustas, un ritmo de trap que parece haber sido despojado de todo su machismo fanfarrón. Encaja perfectamente con el estado de ánimo de cansancio de la canción, un primer indicio del recelo de su autora respecto a su fama: “No puedo sobrevivir si esto es todo lo que es real”.

18. Blue Banisters (2021)

Hubo un tiempo en el que el hecho de que Lana Del Rey cantara sobre conducir un tractor en Oklahoma no habría parecido algo más probable que el hecho de que Lana Del Rey hiciera una versión del Hokey Cokey, pero aquí estamos. Incluso para sus estándares más recientes, la música en esta canción es mínima, lo que solo contribuye a la atmósfera de insidiosa inquietud de la canción.

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Lana Del Rey presentándose en Nueva York en 2018. Foto: Stephanie Keith/Getty Images

17. Norman Fucking Rockwell (2019)

Cuesta no sentirse animado por la letra de Norman Fucking Rockwell: después de un sinfín de canciones en las que prometía fidelidad eterna a algún personaje que sonaba espantoso, ofrece el sonido de Lana Del Rey diciéndole a uno de ellos por dónde salir en términos agradablemente directos. Además: fantástico coro.

16. Wild at Heart (2021)

Probablemente solo era cuestión de tiempo que Lana Del Rey bautizara una canción con el nombre de una película de David Lynch: es evidente que las colaboraciones ochenteras de Lynch con la cantante Julee Cruise han sido una gran influencia desde el principio. Wild at Heart es una llamativa y difusa imaginación de un mundo sin Lana Del Rey en él: una fantasía de evasión de la fama.

15. Terrence Loves You (2015)

La canción favorita de Lana Del Rey del disco Honeymoon, aparentemente porque era “jazzística”. Es jazzística en el sentido de que una balada es jazzística, no obstante –más allá de las guitarras secas y cargadas de reverberación que recuerdan a Mazzy Star– la influencia más obvia es el Theme From Midnight Cowboy de John Barry, cuyo eco se encuentra en la encantadora melodía vocal descendente.

14. Lust for Life (ft the Weeknd) (2014)

Al igual que el LP Mary C Brown and the Hollywood Sign de Dory Previn, Lust for Life se ve atormentada por el suicidio en 1932 del fallido actor Peg Entwhistle: del mismo modo que el implacable sintetizador que late en el fondo, las alusiones al mismo agregan una oscura resaca a lo que inicialmente parecen afirmaciones optimistas por parte de Del Rey y Abel Tesfaye: “Somos dueños de nuestro propio destino”.

13. Hope is a Dangerous Thing for a Woman Like Me to Have – But I Have It (2019)

Un cínico podría sugerir que, desde su título hasta su letra (“24/7 Sylvia Plath”, “derramar mis entrañas con los vagabundos de Bowery es el único amor que he conocido”), se trata de una canción que se tambalea al borde de la autoparodia. Sin embargo, resulta difícil sentirse cínico mientras suena: solo un piano y una voz, es el modelo de la simplicidad elegante.

12. National Anthem (2012)

El apogeo de Lana Del Rey en el estilo mujer estrella modelo del pop poseída de Stepfor, National Anthem contrapone su voz impasible con una letra satírica sobre el sexo y el materialismo –”El dinero es la razón por la que existimos, todo el mundo lo sabe”– con una euforia musical discordante: un coro que se eleva hasta el cielo, un arreglo de cuerdas con un toque de Bitter Sweet Symphony.

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Lana Del Rey en el festival de música y artes Outside Lands 2016 en San Francisco en 2016. Foto: C Flanigan/WireImage

11. Mariners Apartment Complex (2018)

Con los títulos de sus canciones tomados de Neil Young y sus guiños líricos a Joni Mitchell, Norman Fucking Rockwell! es un disco inmerso en la escena de cantautores de Laurel Canyon de finales de los años 60, una inspiración que encuentra su máxima expresión en Mariners Apartment Complex, una actualización bellamente taciturna y gélida del estilo basado en el folk de dicha escena.

10. West Coast (2014)

La primera evidencia del cambio sonoro de Ultraviolence –con la ayuda de Dan Auerbach de los Black Keys– hacia un territorio en el que imperan las guitarras: el riff inicial está compuesto en partes iguales por Atomic de Blondie y And I Love Her de los Beatles, la letra es un homenaje a una California mitificada, la repentina desaceleración del ritmo que anuncia el coro es fabulosa.

9. Black Bathing Suit (2021)

La canción del confinamiento de Lana Del Rey, que capta algo de la experiencia del confinamiento al ser impresionantemente dispersa. La letra pasa sin previo aviso de una actitud (“Déjame mostrarte cómo lo hacen las chicas malas”) a la confesión lacrimógena (“No soy amiga de mi madre”), la música pasa de estar exquisitamente controlada –el ritmo cambia en el coro– a desenredarse y volverse caótica.

8. White Dress (2021)

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Foto: PR

Resulta revelador que las canciones de Lana Del Rey hayan pasado de fetichizar la fama y el éxito a anhelar una vida sin ninguno de estos elementos. Primo espiritual lejano de For Free de Joni Mitchell –del que hizo un cover–, White Dress insinúa con susurros que era más feliz como mesera o cantante desconocida: irónicamente, la canción está ambientada en el tipo de melodía irresistible que llevó a su álbum Chemtrails Over the Country Club al número 1.

7. Love (2017)

Una ambigua oda a la juventud: el mensaje lírico es sé-joven-sé-loco-sé-feliz pero el tono de la voz es gélidamente indiferente, hay algo notoriamente siniestro en la música. Probablemente la forma en que lo interpretes dependerá de la edad que tengas, pero no se puede discutir el poder de la melodía, ni la dulce referencia a la conflictiva balada Don’t Worry Baby de los Beach Boys.

6. Ride (2012)

Publicada a raíz del éxito de Born to Die –y añadida a la edición de lujo del álbum, Paradise Edition–, Rick Rubin produjo Ride y la inundó de cuerdas, aunque debajo de ellas acecha una canción country-soul de gran clase: para alguien cuyas habilidades vocales fueron objeto de burla al principio, la interpretación de Del Rey, que alcanza la octava, es angustiosamente poderosa.

5. The Greatest (2019)

Poco después del lanzamiento de Norman Fucking Rockwell!, Lana Del Rey compartió una portada de la revista Rolling Stone con Elton John. Se puede escuchar su influencia en The Greatest, una canción magníficamente elegiaca que podría haber llegado a Goodbye Yellow Brick Road: su estado de ánimo de “todo está arruinado” –”quiero que todo se sienta como antes”…, sin embargo, es un auténtico Estados Unidos de la era Trump.

4. Brooklyn Baby (2014)

¿Autobiografía provocadora o asesinato del personaje de una maliciosa hipster? No queda claro, y tal vez no importa: basta con deleitarse con la desvanecida melodía de Brooklyn Baby, los encantadores momentos en los que el ritmo desaparece, dejando solo a Del Rey, una guitarra soprano y el zumbido de un amplificador. Estaba previsto que Lou Reed cantara los coros, pero falleció el día de la sesión.

3. Young and Beautiful (2013)

Con mucha diferencia, lo mejor de la banda sonora de El gran Gatsby de Baz Luhrmann, Young and Beautiful es Lana Del Rey en su versión más inquietante. Incorporada, más que encargada para la película, su saga de efímera juventud y fama encaja perfectamente con su historia, la melodía es exquisita.

2. Venice Bitch (2018)

Con casi 10 minutos de duración, Venice Bitch hipnotiza al oyente durante todo su transcurso. Cambia, sutilmente, de un delicado folk rock –repleto de referencias al álbum Déjà Vu de Crosby, Stills, Nash & Young de 1970– a un embriagador remolino de sintetizadores junto con la retroalimentación de la guitarra, hasta alcanzar un coro basado en Crimson and Clover de Tommy James. Es amplia, experimental y envolvente: un triunfo.

1. Video Games (2011)

Puesto que Lana Del Rey ha sido una presencia constante e influyente en el pop durante la última década, parece fácil olvidar cuán impactante fue su primera aparición. Desde entonces ha escrito innumerables canciones fantásticas, pero Video Games es el tipo de canción que se escucha una vez en la carrera de un artista y que te detiene por completo: las cuerdas que se forman lentamente, el ritmo fúnebre, la inquietante combinación del romance y el temor en la letra, la voz perdida, la sensación de que es totalmente diferente a cualquier otra cosa que ocurría en el pop en ese momento. En lo que respecta a la introducción de un nuevo fenómeno pop, puede que sea el mejor de los últimos 20 años: el paso del tiempo no parece haber disminuido su fuerza.