Boris Johnson: nadie me advirtió que la fiesta en el número 10 iba en contra de las normas

Boris Johnson afirmó que “nadie me advirtió de que iba en contra de las normas” organizar una fiesta con bebidas alcohólicas en Downing Street durante el primer confinamiento, pero también se negó a negar la posibilidad de dimitir en caso de ser reprendido por la investigación sobre el incumplimiento de las normas.

El primer ministro, que habló públicamente por primera vez en casi una semana, comentó que “esperaba que la gente entendiera las circunstancias en las que estábamos actuando” en el número 10 durante el primer confinamiento.

En la entrevista, Johnson confirmó que la alta funcionaria Sue Gray lo entrevistó para su investigación sobre las fiestas durante el confinamiento. Se espera que la funcionaria presente su informe la próxima semana.

El primer ministro también confirmó que se disculpó con la reina después de que se reveló que los miembros del personal celebraron una fiesta de despedida -incluyendo la entrada de una maleta llena de bebidas alcohólicas- el día anterior al funeral del príncipe Felipe, cuando la reina se vio obligada a sentarse sola por las restricciones del coronavirus.

El lunes, Dominic Cummings, exayudante principal de Johnson, acusó al primer ministro de mentir cuando el número 10 negó que se le hubiera desaconsejado al primer ministro celebrar una fiesta en el jardín con “traiga su propia bebida” durante el confinamiento.

Tras las últimas acusaciones de Cummings, Johnson negó explícitamente que le hubieran advertido que no realizara el evento.

“No puedo creer que hubiéramos realizado un acto que, según la gente, iba en contra de las normas… nadie me advirtió que iba en contra de las normas, soy categórico al respecto, lo habría recordado“, dijo a Sky News.

Cuando se le preguntó si dimitiría en caso de que Gray llegara a la conclusión de que engañó a los parlamentarios acerca de lo que sabía, Johnson no dudó.

Respondió: “Tendremos que ver lo que dice. Y creo que se le debe dar el espacio para que continúe y concluya su investigación y yo instaría a todos aquellos que tengan conocimiento de esto y… recuerdos de esto a que le digan lo que saben”.

La semana pasada, Johnson admitió ante el Parlamento que asistió la fiesta en el jardín de Downing Street el 20 de mayo de 2020, pero afirmó que no se dio cuenta de que se trataba de una reunión social.

Cummings escribió el lunes una publicación en su blog en la que cuestionó esa versión. Afirmó que le dijo a Martin Reynolds, un alto funcionario, que la invitación infringía las normas y aseguró que Reynolds le respondió: “Siempre y cuando haya un distanciamiento social, creo que está bien, consultaré con el primer ministro si le parece bien que se lleve a cabo”.

Cummings comentó en su blog: “No solo yo, sino otros testigos presenciales que hablaron de esto en su momento, jurarían bajo juramento que esto fue lo que ocurrió”.

Con aspecto afligido, Johnson insistió reiteradamente en que creyó que se trataba de un evento de trabajo y que no le advirtieron que debía cancelar la reunión, no obstante, señaló que, en retrospectiva, debería haber suspendido la fiesta.

“Puedo decirles categóricamente, categóricamente, que nadie me dijo, y nadie dijo que esto era algo que iba en contra de las normas, o que era una violación a las normas de Covid-19, o que estábamos haciendo algo que no era un evento de trabajo, porque, sinceramente, no creo, no puedo imaginar por qué diablos se habría llevado a cabo o por qué se habría permitido llevar a cabo”, dijo.

Boris Johnson

“Mi recuerdo de este acontecimiento, como ya dije, es el de salir al jardín durante aproximadamente 25 minutos para lo que implícitamente pensé que era un evento de trabajo y hablar con el personal, agradecerle al personal, no puedo recordar exactamente cuántos, pero durante unos 25 minutos estuve ahí. Después regresé a mi despacho y retomé mi trabajo”.

“Si lo pudiera repetir, no habría permitido que se desarrollara la situación de esa manera. Y cuando salí a ese jardín, sí, probablemente debí haberle dicho a la gente, debí haber observado mi alrededor y decir ‘bueno, tenemos que entrar de nuevo’, o ‘esta no es la forma correcta de hacer las cosas'”.

Cuando se le preguntó cómo se disculpó ante el Palacio de Buckingham por un evento distinto organizado para su jefe de comunicación saliente, James Slack, ahora subdirector del periódico The Sun, Johnson respiró profundamente varias veces antes de responder: “Lamento profunda y terriblemente lo que ocurrió. Solo puedo renovar mis disculpas tanto para Su Majestad como para el país por los errores de juicio que se cometieron, y por los cuales asumo toda la responsabilidad”.

Johnson, a quien se le preguntó en repetidas ocasiones si presentaría su renuncia, dejó en claro que esa era una posible consecuencia posterior a la publicación del informe.
“Reitero mis disculpas por todos y cada uno de los juicios equivocados que se cometieron, por los cuales asumo toda la responsabilidad, pero creo que la gente tiene que esperar y ver la conclusión del informe, y yo extraeré las consecuencias y conclusiones necesarias, pero después regresaré a la Cámara”, comentó.