Me casé joven y me consume el arrepentimiento de todas las experiencias sexuales que nunca tendré
'He comenzado a sentir resentimiento por las personas que han tenido más experiencias que yo'. Foto compuesta: Getty

Soy un hombre felizmente casado desde hace más de 20 años, que tiene un hogar y una vida maravillosos que no cambiaría por nada. Conocí a mi esposa y me casé bastante joven y –aunque disfruté de varios encuentros sexuales antes de sentar cabeza– siempre he tenido la molesta sensación de que me perdí ciertas experiencias. Algunas son bastante ambiciosas, como un trío; otras son más mundanas, como una aventura de una noche. Sí disfruto mi vida sexual, pero en ocasiones me inquietan los pensamientos de que nunca he “completado el álbum”, por así decirlo. Empiezo a sentir resentimiento hacia las personas que han tenido más experiencias, como si se tratara de una competencia, incluso cuando sé que otros aspectos de mi vida han resultado mucho mejor que los suyos. Aunque soy feliz, y nunca soñaría con aventurarme fuera de mi matrimonio para cumplir una lista de deseos probablemente sobreexagerada, ¿cómo puedo deshacerme de esta sensación abrumadora de que me he perdido algo y de que existe un vacío que nunca podré llenar?

Intenta considerar estos pensamientos como fantasías –maravillosas expresiones de un erotismo saludable que pueden servir como medio para mantenerte sexualmente vivo– e incluso aumentar tu deseo sexual de tener intimidad con tu esposa. Por favor, no interpretes esto como que deberías fantasear con otras personas mientras haces el amor con tu esposa… es mejor estar realmente presente con ella.

Lo que quiero decir es que las fantasías tienen un propósito, ya sea para facilitar la excitación, la masturbación o una sensación general de placer privado y vitalidad sexual. Desafortunadamente, has relacionado estos sentimientos con el arrepentimiento y la sensación de añoranza, y no eres el único. Los estudios han demostrado que la mayoría de las personas piensan y fantasean con tener relaciones sexuales con otra persona que no sea su cónyuge.

Afortunadamente, pareces ser demasiado inteligente como para ceder a la presión de los demás o arriesgarte a perder la vida que tienes por lo que en realidad no es más que una idea efímera.

Pamela Stephenson Connolly es una psicoterapeuta ubicada en Estados Unidos que se especializa en el tratamiento de desórdenes sexuales.