Una ciudad de China ordena pruebas con hisopos en el pescado para detectar el Covid-19
En Xiamen, una ciudad costera de China, los trabajadores de las embarcaciones pesqueras se deben realizar pruebas de Covid-19. Su pescado también. Foto: taihainet.com

En la ciudad costera china de Xiamen, no solo se realizan pruebas de hisopado de Covid-19 en las bocas de los pescadores, sino también en los peces que capturan.

Mientras China mantiene su compromiso de cero Covid, las autoridades de la ciudad trabajan para garantizar que no exista ninguna vía por la que pueda entrar el virus, ordenando que todos los pescadores y sus capturas se realicen una prueba diaria de ácido nucleico.

De acuerdo con el comité político y legal del distrito de Xiamen Jimei, era necesario realizar pruebas de hisopado tanto a los trabajadores que regresaban como a sus “materiales” inmediatamente después de desembarcar todos los días, debido a que algunos pescadores habían realizado operaciones ilegales o habían tenido contacto con embarcaciones de ultramar mientras se encontraban en el mar, “dando lugar a la importación del coronavirus”.

“Actualmente, todos los habitantes de la ciudad de Xiamen se deben realizar pruebas de ácido nucleico, y las capturas de peces también deben ser analizadas“, comentó un empleado de la oficina municipal de desarrollo de los océanos de Xiamen a los medios de comunicación locales. Los noticieros televisivos mostraron a los funcionarios tomando muestras de la boca de los peces y de la parte inferior de los cangrejos.

No se ha informado sobre la detección de algún rastro del virus.

Las normas fueron publicadas a finales del mes pasado y se convirtieron en noticia esta semana, suscitando diversión en las redes sociales. En Weibo, un hashtag relacionado fue leído 120 millones de veces y más de 6 mil personas lo discutieron.

“Absurdo, esto personifica décadas de rareza”, indicaba un comentario popular.

Otro sugería que las autoridades llegaran más lejos, incluyendo a la vida marina en el sistema obligatorio del código sanitario, y que ordenaran a los peces que viajan desde aguas internacionales hacia el territorio de China que realicen una cuarentena de siete días.

China se ha mantenido firmemente comprometida con la política de cero Covid, la cual ha contado con un gran apoyo nacional, pero que también ha provocado la irritación de muchos ciudadanos. Los esfuerzos, que consumen muchos recursos, han supuesto confinamientos repentinos de ciudades, restricciones de viajes y frecuentes requisitos de pruebas de ácido nucleico para los ciudadanos.

La semana pasada, un video viral mostraba a los clientes de una tienda Ikea empujando a los guardias de seguridad para lograr salir por la puerta y evitar quedar encerrados en el interior después de que se emitiera una repentina orden para poner a la tienda en cuarentena.