Líderes de todo el mundo no tardaron en transmitir sus felicitaciones al presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, conocido como Lula, después de su reñida victoria frente al actual mandatario de extrema derecha, Jair Bolsonaro.

Bolsonaro había expresado sus dudas sobre el proceso electoral que condujo a la elección amargamente divisiva, e insinuó que podría rechazar el resultado en caso de perder. Aún no ha reconocido su derrota.

En un comunicado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respaldó firmemente la legitimidad del resultado, felicitando a Lula “tras unas elecciones libres, justas y creíbles”.

“Ansío trabajar conjuntamente para continuar la cooperación entre nuestros dos países en los meses y años venideros”, expresó.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dijo en Twitter: “El pueblo de Brasil ha hablado“, y añadió que deseaba trabajar con Lula “para fortalecer la asociación entre nuestros países, para ofrecer resultados a los canadienses y a los brasileños, y para avanzar en las prioridades que compartimos, como la protección del medio ambiente”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también expresó sus buenos deseos, señalando que la votación inició “una nueva página” en la historia de Brasil. “Juntos, uniremos fuerzas para afrontar los numerosos desafíos que tenemos en común y renovar los lazos de amistad entre nuestros dos países”, indicó en Twitter, minutos después del anuncio de los resultados electorales finales.

Todas las miradas estuvieron puestas en el resultado de las elecciones, en las que estaba en juego el futuro de la selva amazónica y su impacto en la emergencia climática mundial. Con 156 millones de votantes, Brasil es una de las democracias más grandes del mundo.

Lula celebra tras ser declarado ganador en las elecciones, video

El presidente de España, Pedro Sánchez, dijo que Brasil había “decidido apostar por el progreso y la esperanza”.

El canciller alemán, Olaf Scholz, dijo en un tuit que esperaba cooperar con Lula, especialmente en materia de comercio y protección climática.

El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, quien recientemente obtuvo su propia victoria izquierdista, escribió en Twitter: “Grandes felicitaciones a @LulaOficial por su tremenda victoria en las elecciones brasileñas. Espero trabajar con usted en la protección de nuestro medio ambiente global”.

Noruega señaló que reanudará el envío a Brasil de subsidios para la protección del Amazonas, que interrumpió en 2019 bajo el gobierno de Bolsonaro.

“Tuvimos una buena y muy estrecha colaboración con el gobierno antes de Bolsonaro, y la deforestación en Brasil disminuyó enormemente bajo la presidencia (anterior) de Lula da Silva”, comentó el ministro de Medio Ambiente, Espen Barth Eide, a la agencia de noticias Agence France-Presse. “Después tuvimos un desencuentro directo con Bolsonaro, cuyo enfoque era totalmente opuesto en lo que respecta a la deforestación”.

Rishi Sunak, el primer ministro británico, también felicitó a Lula y dijo que esperaba trabajar con él en asuntos que son importantes para el Reino Unido y Brasil.

El líder chino, Xi Jinping, felicitó a Lula y deseó al país “nuevos triunfos”.

“Estoy dispuesto a trabajar con el presidente electo Lula para elaborar planes conjuntos desde un punto de vista estratégico y de largo plazo, y llevar la asociación estratégica integral China-Brasil a un nuevo nivel”, expresó Xi en un mensaje de felicitación.

Xi comentó que la profundización de la cooperación bilateral sería “favorable para el mantenimiento de la paz y la estabilidad regional y mundial, y para el fomento del desarrollo y la prosperidad comunes”.

Brasil y China son miembros del grupo de economías emergentes BRICS, que Beijing considera un potencial contrapeso en un orden mundial dominado por Estados Unidos.

Vladimir Putin, el presidente de Rusia –otro miembro del BRICS– expresó su esperanza de que se siga desarrollando la cooperación entre Rusia y Brasil. La semana pasada, Putin dijo que Brasil era el “socio más importante de su país en Latinoamérica”, y que tenía una buena relación con Lula y su oponente, Bolsonaro.

El presidente de la vecina Argentina, Alberto Fernández, comentó que el triunfo de Lula “inaugura una nueva etapa para la historia de América Latina. Una época de esperanza y futuro que comienza hoy”.

“Después de tantas injusticias que usted vivió, el pueblo de Brasil lo ha elegido y la democracia ha triunfado”, agregó.

Lula se convirtió en el primer presidente de clase trabajadora del país en 2002. Dejó el cargo después de dos mandatos en 2010 con unos índices de aprobación cercanos al 90%. En 2018, fue encarcelado por cargos de corrupción y se le impidió postularse para las elecciones de ese año, que ganó Bolsonaro.

Lula fue liberado después de 580 días y sus condenas fueron anuladas bajo el argumento de que fue juzgado de forma injusta por Sergio Moro, un juez derechista que posteriormente ocupó un puesto en el gabinete de Bolsonaro.

El regreso de Lula al poder en Brasil se produce tras una serie de avances izquierdistas en Latinoamérica. Gustavo Petro, que se convirtió en el primer presidente de izquierda de Colombia después de ser elegido este verano, tuiteó simplemente: “Larga vida a Lula”. Después compartió un mapa en el que se mostraba que la mayoría de los países latinoamericanos estaban dirigidos actualmente por gobiernos de izquierda.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, también perteneciente a la izquierda, tuiteó: “Ganó Lula, bendito pueblo de Brasil. Habrá igualdad y humanismo”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ofreció un “gran abrazo” a Lula, diciendo en un tuit: “¡Vivan los pueblos decididos a ser libres, soberanos e independientes! Hoy en Brasil triunfó la democracia”.