‘Es hora de empezar a sanar palabra a palabra’

Como personas y como sociedad debemos reflexionar sobre el poder de las palabras. Basta abrir las redes sociales para observar que lo que abunda son insultos y descalificaciones. Estamos perdiendo la capacidad de entender al otro, escuchar al otro, ser empático con el otro, esto nos aleja y nos impide escuchar al otro.

En muchas ocasiones las voces que insultan, retan y descalifican son las que logran amplificar su voz y así tienen éxito en ser las más escuchadas, de ahí la tentación de reproducir esos esquemas cuando abrimos nuestra redes sociales.

Es hora de darnos la oportunidad de reconocernos, de escuchar al otro, de ser empáticos, de darnos un tiempo para reflexionar y entender una realidad diferente a la de nosotros, porque solo así saldremos adelante como sociedad. Esto sólo se logrará cuando comprendemos el gran efecto que tienen las palabras en nuestras vidas. Cada uno de nosotros tenemos la capacidad de elegir: pueden ser de odio e intransigencia o de empatía y tolerancia. 

Un ejemplo actual es la pandemia, de forma creciente existe un estigma contra aquellos que se enferman e inmediato viene la crítica del fue “porque te descuidaste” o seguro “andaban de fiesta o en la vacación”, mientras “yo estoy aquí encerrado”, pero es precisamente en esos momentos de crisis colectiva en los cuales debemos de sacar aquellas palabras que son medicina para el alma.

Esto no sólo aplica en la conversación en la colectividad, sino tiene el origen desde nuestra propia casa. Nosotros decidimos, es hora de empezar a sanar palabra a palabra.