‘La medicina que puede curar a México se llama conocimiento’

El Covid nos ha traído enormes retos. Entre ellos, el de mantenernos comunicados como sociedad. Esta problemática ha agravado diferencias preexistentes

Es el caso de las visiones opuestas sobre la mejor forma de conducir al país en materia energética. Por un lado, la visión oficial se opone tajantemente a continuar con el modelo basado en la competencia y libre participación del capital privado, mientras que, por el otro, diversos participantes de la industria defienden el derecho contenido en la constitución para invertir en el sector. Esta polarización nos ha llevado a los tribunales nacionales y empieza a descubrir riesgos en materia internacional.

La medicina que puede curar a México se llama conocimiento. Es una realidad que el ciudadano común no ha tenido oportunidad de identificar los beneficios que la competencia en el sector energía le ofrece.

Para que esto suceda, es indispensable la voluntad política y el respeto por el derecho a opinar diferente. Abrir el diálogo entre gobierno, empresa y sociedad, sin ideologías, con base en hechos concretos, datos exactos y conocimiento científico, es el principio del tratamiento para lograr el futuro luminoso que México merece.