‘Sanar a México implica dejar de envenenar mentes, cuerpos, el aire mismo’

Sanar a México requiere del compromiso y participación de todas y todos. Pasa, primero, por sanar el alma, por dejar de vernos como enemigos, adversarios a vencer, para hablar con la verdad, con solidaridad y empatía. 

Sanar a México implica dejar de envenenar mentes, cuerpos, el aire mismo que respiramos. 

Sanar a México exige reconstruirnos desde la sostenibilidad, enfocada a la inclusión social, la protección al medio ambiente, el respeto a los derechos humanos y el crecimiento inclusivo. 

Sanar a México significa vivir en el presente, mirar libres hacia el futuro luminoso que podemos alcanzar.

Sanar a México conlleva tomar responsabilidad, individual y colectiva, del momento que vive nuestro planeta. Implica luchar contra el cambio climático, la degradación ambiental, las pandemias, desigualdades e injusticias. Significa modificar nuestros patrones de consumo, nuestros modelos de desarrollo, repensar valores, practicar la economía circular, poner al centro el bienestar de las personas. 

Sanar a México exige inmunizar primero al personal de salud, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, acabar con la violencia, ejercer la igualdad, acelerar la transición energética, mirar al mar.