EU aprueba extradición de los cómplices del empresario Carlos Ghosn a Japón
El ex directivo automotriz protagonizó una fuga de película desde Japón hasta El Líbano. Las mentes detrás de la fuga ahora enfretarán la justicia en Japón (Foto de ANWAR AMRO / AFP)

AFP. – La Corte Suprema de Estados Unidos levantó este sábado 13 el último obstáculo para la extradición a Japón de dos estadounidenses acusados de ayudar al ex-directivo de Renault-Nissan Carlos Ghosn a escapar de Tokio a Líbano en diciembre de 2019.

El juez del Tribunal Supremo Stephen Breyer, en una breve sentencia, desestimó el recurso presentado por Michael Taylor y su hijo Peter para suspender la decisión de una jueza federal estadounidense, que había abierto el camino para su extradición en enero.

Los dos hombres fueron detenidos en mayo de 2020 después de que Tokio emitiera una orden de arresto en su contra.

Esta última, Indira Talwani, consideró que los argumentos esgrimidos por Michael y Peter Taylor no eran suficientes para derogar el tratado de extradición entre Tokio y Washington. Según ellos se arriesgaban, entre otras cosas, a ser sometidos a condiciones similares a la tortura en las cárceles japonesas.

Talwani también había señalado que los actos de los que se les acusaba constituían un delito tanto en Estados Unidos como en Japón.

Japón acusa a Michael y Peter Taylor, junto con el libanés George-Antoine Zayek, de ayudar a Carlos Ghosn a escapar de la justicia huyendo del país el 29 de diciembre de 2019.

Peter Taylor fue detenido en Boston cuando intentaba huir hacia Líbano, donde el exjefe de Renault-Nissan se refugia y donde no hay tratado de extradición con Japón.

Tanto Peter como su padre, Michael, antiguo miembro de las fuerzas especiales estadounidenses reconvertido a la seguridad privada, se encuentran en prisión a la espera del resultado del procedimiento de extradición, ya que se considera que existe un “alto riesgo de fuga”.

Según los documentos de los tribunales estadounidenses, los tres hombres ayudaron a Carlos Ghosn a esconderse en un gran contenedor, similar a un estuche de instrumentos musicales, y luego subieron a un avión privado, ya que el control de equipaje no era obligatorio para este tipo de aviones en ese momento.