No hay barda lo suficientemente alta ni discurso lo suficientemente victimario que vaya a callar las voces de cientos de miles de mujeres, unidas para poner el foco de atención en todas nuestras problemáticas.
Antes que madres somos mujeres y como mujeres tenemos el derecho de vivir a plenitud. Seamos y procuremos una realidad distinta. Ni valgo más por ser madre, ni por ende valgo menos.