Las palabras de la ministra Piña le dieron valor agregado a la vapuleada división de poderes que molesta al presidencialismo autoritario que ve a la Carta Magna como algo prescindible y de menor valor frente a sus intereses políticos.
El gobierno federal tiene que dejar de usar el poder del Estado en contra de quienes piensan distinto. Nuestro sistema democrático se fortalece con la pluralidad, la independencia y la división de poderes.