Pensar en una cesárea cuando hay una embarazada en la familia es normal, sobre todo si es primeriza, ya que existe la posibilidad de que el bebé nazca a través de ese procedimiento.
Biológicamente la diferencia es tan simple como X o Y. Todos somos humanos y, por lo tanto, tenemos los mismos derechos. Nunca es tarde para empezar a cambiar y respetar a ambos géneros por igual.