Los activistas dicen que el veto del presidente es ‘absurdo e inhumano’ en un país en el que la pobreza menstrual mantiene a una de cada cuatro niñas fuera de la escuela.
El fácil acceso de los adolescentes a imágenes sexuales violentas está creando una crisis para ellos y para las mujeres, argumenta una activista contra la pornografía.