El daño será irreparable, a pesar de los mensajes de la virtual presidenta electa que ha tratado, sin éxito, de generar calma ante la volatilidad del peso y las caídas de la bolsa. La saliva y las fotos no serán suficientes. ¿Cómo garantizar el Estado de derecho sin independencia de los juzgadores federales y separación de poderes? Es imposible.