El presidente iraní, Ebrahim Raisi, fallecido en accidente de helicóptero era un hombre de línea dura que condujo el retorno del país a una postura más rígida.
¿Qué gana el país con la carrera presidencial, mientras las campañas de Xóchitl y Claudia están marcadas por intriga y ambición? Este espectáculo político es un juego de egos.
Tanto máquinas como humanos debemos seguir aprendiendo los unos de los otros, tratando de crear un círculo virtuoso mutuo que ayude a avanzar a un futuro interconectado inteligentemente.