Arturo Zaldívar se va quedando solo en esa búsqueda de notoriedad, que podría esfumarse con una inhabilitación determinada ante el mismo Tribunal Constitucional que presidió, sin la dignidad que exige el Poder Judicial de la Federación.
Una mujer escuchó ramas de árboles rompiéndose y saltó de la cama, justo a tiempo para ver su colchón flotar mientras la parte trasera de su casa se desvanecía en la oscuridad