López Obrador prometió que la movilidad y migración sería regular, ordenada y segura, que habría fortalecimiento institucional y que la reintegración de los migrantes a sus países sería segura. Lamentablemente, no cumplieron con ninguna de sus promesas.
A diferencia del castellano, donde utilizamos los artículos ‘la, el, las, los, una, uno’ para determinar el sexo de lo que se nombra, la lengua zapoteca encara las reglas del castellano y ofrece una visión distinta más allá de lo binario.
El “plan d” ya se gesta en la sociedad consciente que está dispuesta a expresarse con estruendo y fuerza orgánica en las plazas públicas para crear un cerco de defensa en torno a su tribunal constitucional, el mismo que ha tirado el burlesque legislativo de leyes viciadas que hacen más grotesco el ridículo de Morena.
Tomé aliento de la historia de Reina Barrera, madre de Luis Javier Hernández Barrera, quien con la cabeza en alto y el corazón a flor de piel varias veces siguió mariposas blancas y encontró fosas clandestinas en México.
El canciller Marcelo Ebrard reportó que las deportaciones han sido solo 28, a partir de la entrada en vigor del Título 8, norma que históricamente ha regido la migración entre ambas naciones.