Nuestra investigación de dos años sugiere que el gigante tecnológico Meta tiene dificultades para impedir que los delincuentes utilicen sus plataformas para comprar y vender niños con fines sexuales.
Decía el poeta Juan Gelman que la infancia es una patria que nunca se abandona, quizá por eso, muchas veces reconozco en mí rasgos de ese niño que fui, al que quiero abrazar este domingo.
Tiempos de pragmatismo para muchos, pero sobre todo tiempos de pensar cómo es que estamos ejerciendo eso que llamamos libertad y hasta dónde llega ésta.
Telegram afirmó que los datos solicitados son imposibles de obtener y que, así como ocurrió en el pasado en China, Irán y Rusia, puede abandonar Brasil en caso de que las leyes locales le impongan exigencias.