CNDH llama al Poder Judicial en Tamaulipas a resolver el caso de la mujer indígena Juana Alonzo
Juana Alonzo Santizo fue detenida en Reynosa, Tamaulipas, por el delito de secuestro; las autoridades la encarcelaron, pero no le han podido dictar una sentencia por falta de pruebas. Foto: Especial.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hizo un llamado al Poder Judicial en Tamaulipas para que analicen el caso de la mujer indígena guatemalteca Juana Alonzo Santizo, quien se encuentra presa desde hace siete años y seis meses, aproximadamente, en prisión preventiva, acusada de secuestro.

“…un llamado urgente al Juez Primero de lo Penal de Primer Instancia del Quinto Distrito en el estado de Tamaulipas, a efecto de que, con pleno respeto a su facultad jurisdiccional, se pronuncie sobre la prolongación o cese de la prisión preventiva decretada en un proceso penal” que se le sigue a la Juana Santizo, señala el comunicado.

El Poder Judicial de Tamaulipas fue llamado a dar a conocer la situación jurídica actual en la que se encuentra Juana Alonzo Santizo, para revisar si la prisión preventiva impuesta no se prolongue más tiempo.

La CNDH instó a que se llegue a “una determinación al nivel de los más altos estándares nacionales e internacionales en la materia, con perspectiva de género, interseccional y conforme al principio pro persona, en tanto que, de seguir prolongando dicha medida sin justificación alguna, conlleva a una continua violación de sus derechos fundamentales, de las que las autoridades deberán hacerse responsables”.

Juana Alonzo Santizo fue detenida mientras esperaba cruzar a los Estados Unidos en una casa en Reynosa, Tamaulipas, a donde fue llevada por los “polleros” que contrató para llegar al norte del Continente.

Al momento de su detención ella no sabía hablar español, solo se comunicaba en su lengua natal, el Chuj, y por eso no se enteró de los motivos de su detención. De acuerdo con ella y sus abogados, al momento de su captura fue golpeada por policías de Reynosa y fue engañada para firmar una declaración autoinculpatoria.

Juana Alonzo no ha podido ver a su familia en todos estos años debido a que no han podido obtener una visa humanitaria. Solamente su tío pudo visitarla este mes, con el acompañamiento del Movimiento Migrante Mesoamericano y del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.

Esta semana, La-Lista preguntó al presidente. Andrés Manuel López Obrador, sobre el caso. Al día siguiente, el presidente reconoció que Juana Alonzo estaba presa injustamente e hizo un llamado al gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca para que obtenga su libertad.