derechos humanos
Organizaciones sociales alertan que el censo casa por casa del gobierno carece de metodología pública, es realizado por las Fuerzas Armadas y podría revictimizar a la familias.
La salud es un derecho universal y no debe depender de si una persona tiene un empleo ni si este es formal. Por ello, el gobierno debe contar con instituciones estables que tengan la capacidad de respuesta y la calidad indispensable para poder atender a la población que lo necesite.
De acuerdo con organismos nacionales a internacionales, entre los elementos que explican el reciente aumento de trata de personas en México se encuentran la crisis provocada por la pandemia de COVID-19 y el actuar de los traficantes de personas migrantes en su tránsito por el país, pero hay otro elemento que es importante poner en la mira: la participación de las Fuerzas Armadas (FFAA) en tareas de seguridad.
La iniciativa se enfoca en impulsar cambios legales y políticos que combatan de manera efectiva la brutalidad policial y las violaciones de derechos humanos que se cometen en la frontera.
El grupo de expertos deja México después de ocho años ante la imposibilidad de acceder a los archivos del Ejército para esclarecer el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos. Entre sus logros destacan la detención de Murillo Karam y el arresto de militares involucrados en el caso Ayotzinapa. La integrante Ángela Buitrago, familiares y derechohumanistas hacen un balance de su labor.
El gobierno ha realizado más de 10 mil traslados de reclusorios estatales a federales; familiares y organizaciones sociales acusan violaciones a los Derechos Humanos.
En un ejercicio de memoria, el colectivo Familiares Caminando por Justicia tiene una iniciativa para tejer los nombres de las 111 mil personas desaparecidas.
De acuerdo a la encuesta OpiNNA: Juguemos en las Calles elaborada por el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), la mitad de los niños y niñas mexicanas admiten haber sido molestados con palabras ofensivas o haber sido amenazados por sus compañeros. La segunda causa más frecuente para sufrir bullying es la discapacidad.
¿Cómo aprender a ser antirracista si toda la sociedad se encarga de enseñarnos lo contrario? Si desde nuestro primer círculo social, que es la familia, nos llueven comentarios racistas y discriminatorios casi todo el tiempo.