Personaje del mes | Miguel Alemán Magnani
Miguel Alemán Magnani. Foto: La-Lista / Luis Alberto Cruz

Miguel Alemán es un nombre que por sí solo evoca la historia. Desde el expresidente de México hasta su nieto empresario, pasando por su hijo, el exgobernador de Veracruz. La familia de al menos cuatro generaciones cercana al máximo poder en México hoy atraviesa una crisis que podría minar un poco esa posición de mando.

Y todo por los problemas financieros en que Grupo Alemán, de Miguel Alemán Magnani, se ha visto envuelto primero con la aerolínea Interjet, que desde finales del año pasado suspendió operaciones por problemas económicos que arrastra desde 2018, y luego por la disputa con Grupo Televisa y Grupo Prisa por Radiópolis.

Hoy, la pesquisa contra Alemán Magnani, nieto del expresidente y exdirectivo de Interjet, es una advertencia para una familia que durante más de medio siglo ha estado muy de cerca de los altos círculos empresariales, políticos y sociales del país. Y por momentos pareciera que es el fin, de no ser por la gran cantidad de vínculos familiares y de negocios con los que cuenta.

Por ello, tras la detención el 9 de septiembre de uno de sus socios, Alejandro del Valle, con quien buscó impulsar el rescate de Interjet, y la emisión de una ficha roja para lograr su detención en el extranjero y con el futuro en vilo, en La-Lista creemos que Miguel Alemán Magnani, quien según su abogado está en París y no se esconde de nadie, es el personaje del mes.

Una vida de alcurnia

La familia Alemán está en la élite mexicana desde principios del siglo pasado. El bisabuelo Miguel Alemán González fue un general veracruzano con participación activa en la Revolución Mexicana que apoyó primero a los maderistas y luego, tras la Decena Trágica y el golpe de Victoriano Huerta, a los revolucionarios.

En los albores del siglo, nació Alemán Valdés. Hijo del general revolucionario, se graduó como abogado en la Ciudad de México egresado de la universidad nacional.

Inmerso en la política y los negocios desde joven, Alemán Valdés fue gobernador de Veracruz entre 1936 y 1939, cuando pidió licencia para apoyar la campaña del candidato presidencial Manuel Ávila Camacho. Con el triunfo del general poblano, Alemán accedió a la Secretaría de Gobernación y prácticamente tejió su camino a la Presidencia, que se hizo más claro con la muerte del también aspirante y hermano del presidente, Maximino, un año antes de la sucesión.

Entonces Alemán Valdés llegó a la presidencia en 1946 y se convirtió en el primer mandatario civil del país, después de años de cambios entre generales y revolucionarios. A partir de entonces, comenzó una etapa que en México se conoce como el Milagro Mexicano, que procuró el desarrollo del capitalismo de la mano del gobierno.

Alemán Valdés fue impulsor de obras de infraestructura no solo de transporte sino también del turismo, especialmente en Acapulco, al grado que la avenida principal de ese destino recibió su nombre. Durante su administración, el puerto guerrerense creció como destino turístico mundial que incluso llegó a ser el sitio favorito de grandes estrellas de Hollywood, como Elizabeth Taylor, o incluso del que a la postre sería presidente de Estados Unidos John F. Kennedy. Y con ello, también creció su riqueza y la de otras familias, como la de Emilio Azcárraga Vidaurreta, uno de los mayores inversionistas en la compañía que desarrolló el puerto turístico.

Miguel Alemán Velasco siguió los pasos de su padre y destacó por su participación tanto en la política como en los negocios. Ejerció como periodista, e incluso participó en la negociación para que Televisa transmitiera el alunizaje del Apolo XI. Alemán Velasco ascendió en la empresa de la familia Azcárraga al pasar por diversos cargos, desde director de Noticieros hasta presidente ejecutivo de la firma, puesto que dejó para contender por la gubernatura de su estado en 1998, la cual ganó, al igual que su padre.

Alemán Velasco se casó en 1961 con Christiane Magnani Martel, la segunda ganadora del certamen Miss Universo, quien ya había estado casada antes con un comerciante francés. Al quinto año de su matrimonio nació Miguel Alemán Magnani, el único varón de las cuatro hijas del matrimonio.

Como su padre, Alemán Magnani ha tenido actividad en diversas empresas. Abogado por la Universidad Anáhuac, además de ocupar diversos cargos directivos en Televisa, desde 1996 consta que es accionista de una empresa dedicada a la venta de gasolina, empresa en la que su familia se vincula con otro poderoso apellido de Veracruz: Fernández. Pero ese es solo uno de sus negocios.

Interjet, su principal negocio

La trayectoria de Alemán Magnani se ha visto impulsada por los negocios de su familia, a los que también ha sumado sus propias empresas. Heredero de la trayectoria de su padre en Televisa, ocupó en los 90 diversas vicepresidencias de la cadena de la familia Azcárraga.

Uno de sus negocios emprendidos de la mano de su familia es Interjet, la empresa que hoy lo tiene en la mira de las autoridades. Hace poco más de 15 años, en 2005, en medio de un mercado aéreo en expansión en México, los Alemán padre e hijo aprovecharon la quiebra de una aerolínea italiana que buscaba rematar su aviones de reciente uso, mismos que adquirieron para la constitución de la flota de Interjet, una aerolínea que quiso desmarcarse del concepto de low-cost para definirse mejor como de “alta eficiencia”.

En un inicio, su oferta era desde el aeropuerto de Toluca, y conectaba con los principales destinos para la Ciudad de México: Cancún, Guadalajara y Monterrey. Su primera ruta internacional llegó en 2007, pero no fue a Estados Unidos sino a Guatemala, con miras a mejorar la oferta para la ruta maya.

Luego se expandió para Estados Unidos, Canadá, Centroamérica, Cuba y Colombia. Incluso en los últimos años contaba con vuelos a Perú y Ecuador. En algún momento, la aerolínea de la familia Alemán transportó a uno de cada cinco pasajeros aéreos del país, según cifras oficiales.

Pero un día todo cambió. Y no fue precisamente por la pandemia de Covid-19, que sacudió a toda la industria turística en el mundo. A principios de 2020, la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) dio a conocer que la empresa adeudaba al gobierno de México más de 3 mil millones de pesos, entre impuestos, servicios, combustible y tarifas.

La revelación era apenas una parte del problema. Antes, la aerolínea enfrentaba fuertes problemas operativos que vaticinaban la turbulencia de la empresa: tras la compra de una treintena de aviones rusos Sukhoi en 2013, tres años más tarde el fabricante dio a conocer que sus aeronaves presentaban una falla en una pieza que los obligaba a no volar hasta resolverlo. Para tratar solucionar sus conflictos, para 2019 Interjet intentó vender la inoperante flotilla.

Pero aún había más: ese mismo año sus vuelos registraron retrasos constantes y cancelaciones, acompañadas de quejas y demandas de usuarios afectados durante el verano, la época de mayor precio y mayor demanda de vuelos. A la par, la empresa mostraba problemas de liquidez que ya impactaban en los trabajadores.

La pandemia solo vino a agudizar la crisis. Con el cierre de actividades, la aerolínea dejó de operar por algunos meses y retomó algunos vuelos al interior del país, dejando de lado sus destinos internacionales. Mientras tanto, las operaciones se veían limitadas y la inconformidad de los trabajadores crecía. Para octubre de 2020, los trabajadores realizaron un primer emplazamiento a huelga, mismo que la dirigencia de la empresa negoció.

Un poco antes, a mediados de año, la familia Alemán buscó inversionistas que pudieran ayudar a rescatar la empresa, fuertemente endeudada. El tema escaló hasta que llegó el embargo de bienes de la compañía junto con otras empresas donde los Alemán tenían acciones y bienes como vehículos y propiedades, incluida la casa de Rubén Darío 187, donde se ubica la Fundación Alemán.

Entonces encontraron a Alejandro del Valle, quien se hizo con la mayor parte de las acciones de la familia Alemán en la aerolínea, y que trató de reestructurar su deuda a la par de poner orden; junto con él también se sumó la participación del empresario Carlos Cabal Peniche. Pero el tiempo los rebasó. Para diciembre de 2020, la empresa anunció el cese de sus operaciones de manera indeterminada. Y desde enero pasado, los trabajadores se mantienen en huelga con la exigencia del pago de sus salarios pendientes desde el año pasado más lo que se acumule.

La crisis había comenzado y pocos imaginaban a dónde llegaría.

Medios y entretenimiento, su otra pasión

Pero no es el único frente abierto. El intento de compra de Sistemas Radiópolis le ha significado a Alemán Magnani más conflictos y más deudas. En julio de 2019, Grupo Alemán comenzó con el proceso de compra del 50% de las acciones de la cadena de radiodifusión, que eran propiedad de Televisa. La operación se completó un año después y supuso un pago de unos mil 250 millones de pesos. Pero ese año estuvo marcado por los desacuerdos entre ambas partes, afectado sobre todo por la falta de liquidez de la familia Alemán, disputa que llegó a tribunales y supuso el embargo temporal de algunas propiedades para garantizar que se completara la operación.

Pero no todo en la historia reciente han sido traspiés para el empresario de 55 años, quien ahora vive en Francia. En 2018, de la mano de su primo José Luis Ramírez Magnani, a través de la productora MAJ Producción México, conocida como Gato Grande, y en asociación con la Metro-Goldwyn-Mayer, produjo la bioserie de Luis Miguel.

Protagonizada por Diego Boneta y dirigida por Humberto Hinojosa y Natalia Beristáin, la serie lanzada a la par en Netflix y Telemundo se convirtió en un éxito. Versiones periodísticas resaltan que la inversión para tal proyecto, en el que participaron también los empresarios Carlos Slim Domit y Carlos Bremen, tenía el fin de ayudar al intérprete de Culpable o no, quien no pasaba por un buen momento económico ni legal. Y el motivo para ello es que, como se cuenta en la segunda temporada de la producción, Miguel Alemán Magnani y Luis Miguel son grandes amigos desde hace más de tres décadas.

Entre las versiones de esta historia se cuenta que incluso Luis Miguel encontró en el empresario a un hermano, con quien compartió las fiestas y travesuras de adolescencia, cuando ambos coincidieron en los 80 tanto en Televisa como en Acapulco, el puerto que vino a más a raíz de la labor del abuelo Alemán cuando fue presidente.

El éxito de la serie de “El Sol” no fue casualidad. Desde muchos años atrás, Alemán Magnani ya había incursionado en el entretenimiento de manera exitosa como productor. En los 90 desarrolló la serie Detrás del dinero, con la participación de personalidades como Damián Alcázar y Miguel Bosé, y dirigida por Alejandro González Iñárritu, con quien a la postre crearía una de las películas más exitosas del cine mexicano: Amores Perros, estrenada en 2000.

El interés y los logros en el área del entretenimiento no quedaron ahí. En conjunto con otro de sus fuertes, el turismo, en 2015 como embajador Turístico del Distrito Federal, Alemán Magnani intervino para que una parte del rodaje de la cinta 007: Spectre, la última película de James Bond, se realizara en la capital mexicana. Evento que además dio pie a una nueva tradición: el desfile de carros alegóricos por el Día de Muertos.

La poderosa familia extendida

En el escenario complicado que vive la familia Alemán, y especialmente Miguel Alemán Magnani, conviene recordar los vínculos que tienen con otras familias poderosas del país. Y si bien, los éxitos de la propia familia dan cuenta de que pueden salir adelante, estas relaciones familiares y de negocios de años podrían servirles de respaldo en algún momento.

Por ejemplo, Mónica, hermana de Miguel Alemán Magnani, está casada con Emilio Burillo Azcárraga, hijo de Carmela Azcárraga y sobrino de Emilio, conocido como “El Tigre”, fallecido exdirectivo de Televisa y padre del actual presidente de la empresa.

En tanto que el padre de Burillo Azcárraga, Alejandro Burillo, también es empresario, que en un inicio estuvo muy vinculado a Televisa, pero luego se lanzó al sector financiero además de sus inversiones en el deporte, pues fue promotor del Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco e incluso fue dueño del equipo de futbol Atlante, que vendió hace unos cuatro años.

Otro vínculo importante de Alemán Magnani es con la familia política de sus hijos, cuyos abuelos, Josefa Cuevas, conocida como Pepita Serrano, y José Serrano son también consuegros del magnate mexicano Carlos Slim. Ximena Serrano, hermana de Vanessa, la exesposa de Miguel, está casada con Marco Antonio Slim Domit.

Un lazo destacado también es con la familia del empresario xalapeño Justo Félix Fernández López, esposo de Alicia Ávila, hija de Maximino y sobrina de Manuel Ávila Camacho, expresidente de México. Los integrantes de esta familia son socios de la familia Alemán en algunas de las empresas con sede en Veracruz, como la Gasolinera Garnica, donde también participan los hijos del matrimonio Fernández Ávila, entre ellos el exalcalde de Xalapa Manuel Fernández Ávila, quien por cierto se casó con Stella Chedraui Obeso, integrante de otra de las grandes dinastías de los negocios en México, dueños de las cadenas de tiendas Chedraui, hoy en manos de su hermano y su sobrino, Alfredo Chedraui Obeso y José Antonio Chedraui Eguía.

Con vínculos familiares y de negocios como estos, sumado a su historial en diversos negocios y el respaldo de otras empresas que tienen, la familia Alemán, incluido Miguel Alemán Magnani, todavía tienen por delante mucha historia que contar.