‘Ni tuyo, ni mía’, una comedia para reinventarte y revalorar tu individualidad
Alejandra Barros protagoniza la película "Ni tuyo, ni mía". Foto: Cortesía

En medio de tiempos difíciles como la tercera ola de Covid-19 se agradece una risa al final del día. Eso me pasó cuando vi la película Ni tuyo, ni mía, en la que Alejandra Barros, conocida por melodramas como Mujeres de negro, no solo provoca carcajadas, sino invita a repensar lo que hacemos en nuestras relaciones.

Bajo la dirección de Sandra Solares, los personajes de ella y José Fors, vocalista de Cuca, se unen ante las infidelidades de sus parejas. Proviniendo de dos mundos distintos, encuentran entre sí por qué los engañaron: se perdieron a sí mismos.

Los roles femeninos son lo más brillante en esta película al hablar de mujeres que salen adelante. Tal es el caso de Amanda, quien aceptó un trabajo en un fondo de cultura solo para complacer a su marido. Pero cuando reconoce cuál fue su error, sin miedo alguno renuncia y sigue su vocación.

En el caso del personaje de Prakriti Maduro descubrimos a una mujer que paga la renta, la luz, pone comida en la mesa y cuenta con un negocio propio, es decir ya superó sus metas y dejó muy atrás a su pareja, quien no acepta sus responsabilidades ni obligaciones, algo que sí ve en otra persona.

“Habla más de cómo reinventarte cuando ya todo está en la rutina, en lo común, en lo cómodo; se va perdiendo la magia en las relaciones o en tu vida, le estás perdiendo el chiste a la vida”, dijo Alejandra Barros sobre su perspectiva de Ni tuyo, ni mía, que desde el título también habla de la importancia de nuestras vidas, no de las de los demás.

En cualquier relación, dígase de pareja, amigos o familia, ejercer una decisión sobre los demás es un atropello porque la otra persona no nos pertenece y cada quién tiene su propio universo.

La película de Sandra Solares por un lado te deja una gran sonrisa a través de los actos de comedia, pero también una invitación a ver dónde la estás regando o te desvías de quien eres, en lugar de echarle la culpa a los demás.

La película tiene un final feliz en el que todos ganan. A decir de Alejandra Barros, esto habla de cómo las relaciones no son desechables, sino para cuidar, trabajar y ver qué es lo que pasa cuando no está funcionando la relación para ver si hay una oportunidad de rescatar la relación.

Ni tuyo, ni mía estrenó este fin de semana en salas de cine, esperando a divertir y enamorar a más personas de sí mismas.