Mercedes Hernández: ‘Nunca pensé que me volverían a nominar, menos ganar el Ariel’
Mercedes Hernández en una escena de "Sin Señas Particulares", película de Fernanda Valadez. Foto: Cinépolis Distribución

En 2015, Mercedes Hernández fue nominada a los premios Ariel y pensó que nunca más volvería a estar en esa selección. Pero ocurrió y no solo eso, ganó. El 24 de septiembre pasado, un día después de su cumpleaños 51, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó el reconocimiento como Mejor actriz por su papel en Sin Señas Particulares, su primer protagónico.

Para ella, recibir en este momento de su vida el galardón representa un privilegio y motivo de felicidad, sobre todo en medio de la pandemia.

En entrevista para La-Lista, Mercedes Hernández, con una amplia trayectoria también en el teatro, destacó la importancia de abordar en el cine las temáticas en torno a los desaparecidos, la migración y otros problemas sociales, siempre desde una mirada poética y humana para que no sea cruda la realidad.

La-Lista (L-L): ¿Qué representa este Ariel?

Mercedes Hernández (MH): Representa el reconocimiento del gremio y eso para mí es muy importante porque votamos los miembros de la academia y hay una fraternidad y un reconocimiento al trabajo que hacemos. Es un aliciente para seguir buscando trabajo y para elegir muy bien los proyectos que quiero ahora.

L-L: Recuerdo tu participación en Somos, es una línea un poco parecida al papel que interpretas en Sin Señas Particulares

MH: Sí, en distintas producciones represento mujeres que soportan pruebas muy difíciles en la vida, pero que han sido muy resueltas enfrentando esas dificultades. Para mí eso representa una muestra de lo que las mujeres mexicanas enfrentamos, siempre luchamos contra desafíos. Para la mayoría de las mujeres en el país, la vida no es fácil.

L-L: ¿Es por eso que eliges este tipo de proyectos?

MH: Soy una mujer de 51 años, feminista y con una postura social y política clara, definida. Me interesa contar las historias que abordan problemas reales y si tienen un impacto social, para mí es aún mejor.

L-L: ¿Consideras que se necesita contar más historias de este tipo?

MH: No es solo el tipo de historia, sino el punto de vista con que se abordan. En México hay varias películas con el tema de los desaparecidos, pero Sin Señas Particulares muestra el punto de vista de una mujer y emocionalmente el público puede acompañar su travesía.

Como está hecha con mucha delicadeza, el espectador puede reunir sus fuerzas para acompañar a Magdalena en ese camino. También despierta el interés del espectador por saber qué pasa, además de tratarse de una experiencia estética y onírica muy interesante.

A pesar de que formé parte de la película, cuando la vi me quedé impactada de lo que logramos, entonces pienso que sí es importante abordar este tipo de historias, pero con sensibilidad e inteligencia. Es cierto que el público puede estar cansado de estas historias, por lo que tenemos que ser creativos para ser bien recibidos.

L-L: Ese es el gran aporte de Sin señas particulares, Somos o Noche de fuego, que abordan ciertas problemáticas sociales desde el punto de vista de las víctimas…

MH: La realidad está frente a nuestros ojos y al contarla en el cine debe atravesar una brecha que las haga una obra de arte, porque si no se vuelve insoportable ver la realidad reflejada.

Yo escucho todos los días las noticias por la radio, pero no las veo por televisión porque hay imágenes que no soporto si se presentan así de crudas como es la realidad, sin ningún filtro.

L-L: Hace seis años estuviste nominada al Ariel en la categoría de Mejor coactuación femenina, ¿pensaste que volvería a suceder?

MH: Hace seis años me sorprendió muchísimo la nominación y nunca pensé que me volverían a nominar, mucho menos que ganaría un Ariel, pero quiere decir que el trabajo honesto e incansable sí da frutos. Me siento orgullosa de las decisiones que he tomado en mi carrera. Sé que es de largo aliento, de resistencia y eso para una mujer de 51 años es muy bueno porque hay actores que son nominados cuatro o cinco veces, y por ahí reciben un Ariel; a mi edad y con mi primer protagónico, es una maravilla.

L-L: ¿Fue muy doloroso prepararte para interpretar el papel de Magdalena?

MH: Fue un honor encarnar a Magdalena y yo no puedo decir que haya sido doloroso porque soy actriz y sé cómo entrar a una emoción y salir de ella, pero no quiero imaginar el dolor real de las madres que buscan a sus desaparecidos. Con esto no quiero decir que no sea verdadero el dolor que yo experimenté o sufrió Magdalena, pero hay una diferencia entre la verdad y la realidad. Lo que hacemos es mostrar con verdad las emociones de nuestros personajes, pero no son reales; la realidad está afuera en las calles, en Guanajuato, en Coahuila, en muchos estados de la República mexicana, por desgracia.

L-L: ¿Cuál es el problema que más afecta a las mujeres y que debe tratarse con prioridad?

MH: En México debemos hablar mucho de la violencia hacia las mujeres, el feminicidio y de cosas más sutiles como la paridad de género, pero lo urgente es la violencia hacia las mujeres.

L-L: En las producciones de las que hablamos, incluso vemos una violencia indirecta que las afecta…

MH: Sí, por ejemplo, en (el caso de) Magdalena no vemos al padre de su hijo, no la vemos acompañada por ningún hombre en esta búsqueda. Después encuentra uno, pero ella sola sale de su comunidad para buscar a su hijo. Hay ausencia de la figura paterna, de la seguridad pública, incluso del Estado y sus estructuras que nos deberían proteger.

En Somos vemos a una mujer que no tiene un compañero a su lado y se hace cargo de su hija, de su nieta y, como doña Chelo es muy generosa, hasta de su yerno. Por eso creo que no es extraño ver a mujeres muy fuertes porque enfrentan solitas a la vida.

Conozco a algunas de las madres cuyas hijas fueron asesinadas en Juárez y se volvieron activistas increíbles, luchadoras, oradoras, mujeres que viajan por el mundo, denuncian y se enfrentan a las autoridades. El dolor las hizo muy fuertes, pero sería mejor si las mujeres no tuvieran que enfrentar tantas dificultades y hubiera más oportunidades de estudiar, trabajar y tener una vida libre de violencia y ser felices.

L-L: Con 51 años recién cumplidos y un Ariel bajo el brazo, ¿qué sigue para Mercedes Hernández?

MH: Seguir trabajando el tiempo que pueda con alegría e inteligencia. Voy a trabajar en dos películas y estoy muy contenta de tener trabajo siendo actriz. Es un privilegio porque sé de muchos colegas que han pasado una pandemia muy difícil laboralmente. Voy a seguir trabajando, que es lo que más me gusta en la vida.

L-L: ¿Estas dos películas en las que vas a trabajar también abordan temas sociales?

MH: Una de ellas sí, es sobre migración y la otra es una comedia absolutamente divertida y quiero hacerla porque me gusta mucho la comedia y está bien abordar otros géneros, que sobre todo porque me gustan, me siento cómoda en la comedia también.

En el teatro cabaret he probado mucho los personajes cómicos y me gustan. Creo que tienen la misma dificultad que los personajes que son muy dramáticos, para nada subestimo la comedia, le tengo mucho respeto porque considero que es importante reír y si yo lo logro hacer, es algo muy bello.