“Es Winnie Pooh, un travieso osito de algodón relleno” fue una canción con la que crecieron generaciones, así como pasó con varias personas que vieron la muerte de la mamá de Bambi. Disney los potenció para que llegaran a todo el mundo, pero hoy esos personajes son de dominio público.

Fue en 1926 cuando Felix Salten y Alan Alexander Milne crearon sus magnas obras y las publicaron con sus casas editoriales, mismas a las que se acercó la casa del ratón en 1942 y 1977 hizo las películas de ambos personajes.

La Ley de Extensión del Plazo de los Derechos de Autor de 1998 permite que las obras de 1926 entren al dominio público después de una extensión de casi 100 años, significando esto la libre difusión de la obra creativa de los autores.

Es así que todos los personajes de Bambi, como Tambor, Flor y Faline; así como los de Winnie Pooh, incluyendo a Tigger, Piglet e Igor, ya ingresaron al dominio público y pueden ser legalmente compartidos, realizados o reutilizados sin permiso o un costo.

Sin embargo, como señaló Comic Book, es importante señalar que esto solo aplicó a las obras originales y no a las adaptaciones y mercancías posteriores que realizó Disney en diferentes años, pues la casa del ratón cuenta con los derechos de sus obras.

Estrenada el 14 de agosto de 1942, Bambi fue la primera película animada de Disney que exhibió la muerte de una figura paterna. Los creadores sintieron que esa experiencia fue necesaria para que el pequeño venado creciera y madurara.

The many adventures of Winnie the Pooh, de Disney, se estrenó en 1977. Se trató de la película número 22 del estudio y está integrada por tres cortometrajes previamente proyectados: Winnie the pooh y el árbol de la miel, Winnie Pooh y el bosque encatnado y Winnie Pooh, ¡y Tigger también!.

Por primera vez, debido a la legislación de 2018, las grabaciones de sonido también formarán parte del dominio público. Según los expertos en derechos de autor de la Universidad de Duke, cerca de 400 mil grabaciones de sonido de 1923 estarán disponibles.

Otras obras que se suman al dominio público de 2022 son The sun also rises, de Ernest Hemingway; Enough rope, de Dorothy Parker; The Weary Blues, de Langston Hughers; Soldier’s play, de William FAulkner; y The Plumed Serpent, de D.H. Lawrence, entre otros.