El cine iraní pide la liberación de Taraneh Alidoosti

El cine iraní pidió hoy la liberación de la actriz y directora Taraneh Alidoosti, detenida por denunciar las ejecuciones de manifestantes que participaron en las protestas que sacuden Irán.

La artista fue arrestada por “publicar contenido falso y distorsionado, incitar disturbios y apoyar movimientos anti-iraníes” después de condenar la ejecución de Mohsen Shekari, el primer ahorcado por participar en las protestas.

“En lugar de tratarla con violencia, escuchen lo que tiene que decir esta popular artista” escribió en su Instagram el actor Shahab Hosseini, que ha coincidido con Alidoosti en varias producciones. “Liberadla y devolvedla a los brazos de su hija pequeña”, añadió el actor.

Las actrices Hanie Tavasoli y Parinaz Izadyar, entre otras, publicaron mensajes en redes sociales pidiendo la liberación de la protagonista de la película “The Salesman”, dirigida por Asghar Farhadi y que 2017 obtuvo el Óscar a la Mejor Película en Lengua no inglesa.

Varios cineastas e interpretes llegaron a acercarse a la prisión Evin de Teherán, donde ha sido encarcelada, para indagar acerca de su estado, entre ellos el conocido Peiman Maadi.

Su arresto está relacionado con las protestas que comenzaron el pasado septiembre por la muerte de Mahsa Amini tras ser detenida por la Policía de la moral por no llevar bien puesto el velo islámico, protagonizadas sobre todo por jóvenes y mujeres.

Conocida por su activismo feminista, Alidoosti publicó un vídeo en noviembre sin velo y con un cartel en el que se leía “mujer, vida y libertad”, el lema de las protestas.

Y más recientemente condenó duramente la ejecución de Shekari, el joven de 23 años que fue ahorcado el 8 de diciembre por herir a un basij -miliciano islámico- con un cuchillo, bloquear una calle y crear terror en Teherán.

“Tu silencio significa que apoyas la tiranía y a los tiranos”, escribió en su cuenta de Instagram, ahora bloqueada.

Apoyo de las actrices a las protestas

Alidoosti no es la primera actriz en verse en problemas por su apoyo a las protestas.

Las interpretes Hengameh Ghaziani y Katayoun Riahi fueron detenidas en noviembre por quitarse los velos, lo que les ha costado la acusación de “intención de actuar contra la seguridad nacional” y “propaganda contra el Estado”, aunque posteriormente fueron liberadas.

Hoy mismo, la actriz y directora de cine iraní Niki Karimi anunció que ha cancelado todos sus proyectos en un mensajes en redes con el eslogan “mujer, vida libertad” en el que ha denunciado “estos meses de asfixia e intimidación de ‘no digas y no escribas’”.

Las protestas comenzaron por la muerte de la joven kurda de 22 años, pero han evolucionado y ahora los manifestantes, sobre todo jóvenes, piden el fin de la República Islámica, fundada por el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979.

Tras tres meses de movilizaciones, más de 400 muertos y miles de detenidos, las autoridades han comenzado a ejecutar a manifestantes para tratar de controlar unas movilizaciones protagonizadas sobre todo por jóvenes y mujeres, que piden más libertades.

Solo cuatro días más tarde de la ejecución de Shekari, fue ahorcado públicamente Majid Reza Rahnavard, también de 23 años, por el presunto asesinato de dos basiji en Mashad (noreste), tras ser condenado en un juicio de un día por “enemistad contra Dios”. EFE