Las mejores escenas de Rafael Amaya como Aurelio Casillas
El actor mexicano de 47 años de edad anunció su despedida de 'El Señor de los Cielos' serie que protagonizó desde el 2013.
En los últimos días, Rafael Amaya estremeció a los seguidores de la serie El Señor de los Cielos al anunciar que dejará de interpretara a Aurelio Casillas, icónico personaje al que dio vida durante más de una década, por lo que hacemos un repaso de las mejores escenas del actor mexicano en esta producción.
José Rafael Amaya Núñez es un actor y presentador de televisión mexicano que destacó en los últimos años por su papel como Aurelio Casillas en El Señor de los Cielos, mismo que comenzó a interpretar en 2013 y cuya producción de más de una década llegará a su fin para dar paso a La dinastía Casillas.
Después de esta noticia que causó tristeza entre los seguidores de la serie, repasamos algunas de las mejores escenas de Rafael Amaya en su papel como Aurelio Casillas.
Una de las escenas icónicas de Rafael Amaya en El Señor de los Cielos como Aurelio Casillas tiene que ver con la frase célebre de su personaje inspirado en Amado Carrillo, en una muestra evidente del actuar de este criminal despiadado.
“Yo seré pecador, pero a mi alrededor no veo ningún santo”, menciona en la producción de Telemundo.
Otra de las escenas más impactantes de Aurelio en esta serie se presenta en la azotea de un edificio, donde le dice a su contrincante que lo matará a puño limpio, instantes antes de arrojarlo por el prepucio en una de las secuencias que muestran la crueldad de este personaje.
Una muestra más de su crueldad queda de manifiesto cuando, con ayuda de dos de sus hombres, capturan a uno de sus enemigos, mismo al que le corta una de sus manos después de una de las frases características de su personaje: ‘A las ratas, les cortan las patas’, mencionó antes de cometer el acto.
Aurelio no distinguía entre sus enemigos, y así lo demostró en varias ocasiones acabando con la vida de varias de las mujeres con las que se relacionó, dejando unas cuantas escenas que reflejaban la crudeza de sus actos.