‘No hablo de México, sino del dolor que es universal’: Brenda Navarro
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Brenda Navarro nació en la Ciudad de México en 1982. Su trayectoria profesional ha sido como redactora, guionista, repor­tera y editora. Es fundadora de Enjambre Literario, un proyecto literario que apuesta por la creación de redes de escritoras y que se enfoca en publicar sus obras, y es autora de Casas Vacías, su primera novela que tendrá traducciones en holandés, griego y portugués.

La-Lista: ¿Cuál es tu motivación para escribir? ¿Cómo te preparas para hacerlo?

Brenda Navarro: Me gusta escribir, el acto de sentarme a vaciar mi imaginación en un documento electrónico me resulta gozoso, disfruto mucho haciéndolo. De todas las cosas que puedo hacer en soledad, además de descansar, es lo que más me gusta. Esa es mi motivación.

Casi no tengo tiempo para hacerlo, así que me preparo pensando en lo que me interesa escribir, lo conecto con ideas, con noticias que leo, tomo notas, frases de un libro, de una canción, de algo que escuché, de un meme. Soy muy obsesiva cuando estoy construyendo la historia en mi mente y de las cosas que he escrito, publicadas o no. Siempre elijo un álbum o un artista musical que me acompaña a lo largo del proceso de escritura. En  la novela que acabo de escribir estuve escuchando por año y medio la misma música, era mi ritual: ¿estás escuchando esto? Vale, es el momento de escribir.

L-L: ¿Cómo es ser escritora mexicana en el extranjero? ¿Habría alguna diferencia si estuvieras en México?

BN: En todo caso no es el espacio geográfico, sino el contexto que vivo tanto en México como en España, no los países en sí porque yo me siento parte de y a la vez ajena a ambos. Estoy siempre en un no-lugar. Esto es común en las personas migradas. 

Supongo que si estuviera en México mi libro no tendría la aceptación que tuvo en España porque no se hubiera publicado con el mismo plan de comunicación que se hizo estando en Madrid. Sexto Piso ha logrado ubicarlo tanto en México como en España para que pueda ser leído. Quizá esa pregunta la deberían contestar las editoriales. 

L-L: ¿Qué representa Casas Vacías?

BN: Creo que esto todavía no lo sé. Por ahora ha representado un cambio de vida, me ha dado un reconocimiento público y con ello el cariño de muchas personas. Eso me resulta increíble porque solo escribí un libro, no inventé una vacuna ni saqué de la crisis económica a nadie. Le tengo un cariño especial a la novela.

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L-L: El dolor de la desaparición, ¿qué te motivó a escribir de este tema?

BN: Me atrae mucho el tema de las desapariciones. En México han desaparecido a tantas personas y nos han hecho conscientes de esto para inmovilizarnos socialmente, para gobernarnos con miedo. Lo que nos demuestra la historia, las mujeres y los movimientos sociales es que ni desapareciéndonos dejaremos de sostenernos las unas a las otras y eso es grandioso.

L-L: ¿Cómo abordarlo en una situación como la que vive México? ¿Cómo lo han recibido en otros países?

BN: Lo abordé en México porque es lo que más conozco, pero creo que el dolor de las desapariciones en sus distintas acepciones sucede en todos los lugares. En el fondo no hablo de México sino del dolor que es universal, lo sentimos todos los seres vivos. Hay quienes empatizan más y hay a quienes la novela no les interpela. La diversidad de opiniones está muy bien y abogo por eso.

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L-L: ¿Qué buscaste retratar?

BN: Más bien, indagué sobre los cuestionamientos que me hacía, lo que observaba en el mundo. No es ninguna aseveración que dé como verdad absoluta, es en todo caso un cuestionamiento que me hacía a mí misma cuando desarrollaba a la personaja.

L-L: En tu libro abordas varios temas entre ellos la maternidad ¿Cómo definirla?

BN: Las maternidades son maravillosas. El desarrollo de las mismas dentro de un sistema capitalista como el que vivimos ahora mismo es lo horrible. Estas dos cosas son muy distintas: Quien condena a las maternidades para mí gusto está más cerca de ser fascista que revolucionario. El sistema se ha encargado de que la capacidad de creación de una vida sea un castigo y un deber. Es necesario es redistribuir los trabajos de cuidados socialmente.

L-L: ¿Tu experiencia como escritora te ha hecho redefinir lo que pensabas de la maternidad?

BN: Sí, he escuchado a tantas mujeres conversar conmigo por la historia que cuenta mi libro, que me ha hecho redefinir todo lo que yo pensaba antes de escucharlas y me siento muy agradecida por ello.

L-L: ¿Qué representa estar nominada al Premio Nollegiu 2020 Narrativa en español?

BN: Es un premio muy chulo porque lo hace una librería  y piden a los lectores y lectoras que voten por  la novela que más les gustó. No importa cuál sea la novela que gane, sino el hecho de que personas que no conozco ni he visto en la vida valoren mi trabajo. Eso es lo más importante de este tipo de nominaciones.

L-L: ¿Qué sigue para el futuro y después de Casas Vacías?

BN: Espero que viva y con la fortaleza para seguir habitando este mundo que vive momentos muy dolorosos. Acabo de entregar mi segunda novela a mis editores. Todavía no hay plan de que salga pronto, quizá en 2022.