¿Quieres cuidar tu piel durante el embarazo? Así lo puedes hacer
¿Qué podemos hacer para cuidar el órgano más grande que tenemos? Foto: Daniel Reche/ Pexels.

Durante el embarazo nuestro cuerpo experimenta múltiples cambios y la piel es particularmente susceptible a ellos. ¿Te imaginas todo lo que tiene que estirarse para llevar a tu pequeño en la pancita?

Aunque la variación en los niveles hormonales durante esta etapa puede ser favorable para algunas mamás -sí, ciertas afortunadas experimentan piel radiante, mejillas sonrosadas y no conocen la comezón – para otras puede provocar desde estrías, hasta manchas y acné. ¿Qué podemos hacer para cuidar el órgano más grande que tenemos?

Cambios en la piel durante el embarazo

De acuerdo con la dermatóloga María Huerta Brogueras en su artículo Embarazo y Piel, se pueden agrupar los cambios de la piel según las estructuras afectadas y las más comunes son:

Las estrías

Hasta un 90% de las embarazas presenta estrías, sobre todo en el último trimestre. Las estrías son una rotura de la piel. La causa principal es mecánica. ¡Imagina que estás estirando una liga!, aunque también pueden añadirse factores hormonales y genéticos.

Al respecto, Gabriela del Fueyo Colinas, Licenciada en Química Farmacobióloga y Nutrición por la Universidad Alfonso X, El Sabio de Madrid, nos explica:

“Pueden aparecer o no aparecer. Recordemos que las estrías son cicatrices que se producen cuando hay una distensión en la piel. Cuando están rojas todavía se pueden mejorar, pero cuando pasan a blanco ya no. Entonces hay que procurar que la piel siempre esté muy bien hidratada, utilizar cremas y aceites anti estrías”.

Las “arañas”

Las arañas vasculares suelen presentarse en la cara o la parte inferior del tronco, manos y brazos hacia el segundo mes del embarazo y desaparecen pasados los tres meses de parto. Aunque son muy aparatosas, no precisan tratamiento y mejoran con la administración de vitamina C.

Factores hormonales y mecánicos también pueden contribuir a la aparición de várices y hemorroides en esta etapa, es muy importante que consultes a tu médico para aminorar las molestias.

Las manchas

La mayoría de las embarazadas sufrimos un aumento generalizado en la pigmentación. Esto se debe a que se incrementa la hormona melanocito-estimulante, los estrógenos y la progesterona.

La hiperpigmentación de la línea alba se llama línea nigra y el borde pigmentado de la aréola se conoce como aréola secundaria. Todo es normal. También se puede hiperpigmentar la zona de la vulva, labios menores, ano y las axilas. En la cara es posible que se presenten manchas llamadas melasmas.

“Suelen aparecer melasmas que son manchas en el labio superior, frente, mentón o mejillas. Eso es algo que puede o no aparecer, y puede desaparecer después del embrazo o quedarse. En el embarazo o la lactancia no es el momento de tratar manchas. Lo que sí es recomendable es que, como todos, las mujeres gestantes usen sombrero, gafas y protector solar 50+, cada dos horas si van a exponerse al sol, y en casa podemos reaplicar cada tres o cuatro horas”, agrega del Fueyo.

El acné

Durante el embarazo las glándulas sebáceas de la piel incrementan su producción de aceite. Lo más habitual es que algunos brotes de acné se produzcan en los primeros meses, especialmente en las mujeres en las que la menstruación venía precedida de la aparición de erupciones cutáneas. Sin embargo, también hay mujeres con acné que al quedar embarazadas mejoran.

“Si vemos que hay una infección de acné elevada hay que ir con el dermatólogo, pero si notas un granito o la piel más grasa puedes mejorar con una correcta higiene con un gel limpiador para pieles grasas para el día y la noche. Por la mañana aplica una crema ceboreguladora, matificante e hidratante. Busca un protector solar oil free y una vez a la semana usa una mascarilla desincrustante que absorba el exceso de grasa”, recomienda la especialista.

Cuidados básicos de la piel durante el embarazo

Aunque hay muchos factores que inciden en los cambios que experimenta la piel durante el embarazo, es muy importante que las futuras mamás implementen rutinas de limpieza y cuidado.

“Lo primero es tener una adecuada higiene durante esta etapa, tanto del rostro como del cuerpo. Hay que limpiar o lavar el cutis por la mañana y por la tarde. Para el cuerpo con la ducha del día basta. ¿Podemos utilizar exfoliantes? Sí, pero con suavidad “, dice la química farmacobióloga.

¿Qué activos cosméticos están prohibidos? “No se puede usar retinol. Están prohibidos los retinoides, tanto tópicos como orales porque son teratógenos, es decir producen daño en el feto. No se deben usar los aceites esenciales, ni olernos, ni aplicarlos sobre la piel, porque pueden dar reacciones alérgicas que son muy difíciles de tratar durante el embarazo. Se debe evitar la vitamina T pura, pero puedes aplicar un derivado de la vitamina C.”

¿Qué sí se puede utilizar? “Podemos ocupar aceites vegetales (no confundirlos con los esenciales) como el aceite de almendras o la manteca de karité. Estos son buenísimos para hidratar la piel y prevenir estrías. Hay que tener cuidado con el aceite de coco porque es comedogénico, es decir tapa los poros y puede producir granitos. Se puede usar el ácido láctico, el azeláico o el peróxido de benzoilo, pero de forma muy controlada bajo supervisión médica en concentraciones máximas del 20%. Ante cualqueir duda, pregunta a tu ginecólogo o dermatólogo, pero si tienes temor o no estás segura, mejor no los utilices”, finaliza del Fueyo.

Además de una rutina de limpieza adecuada, es muy importante que mantengas hidratada tu piel con cremas específicas para cada parte de tu cuerpo; usa jabones neutros, no agresivos para la piel; procura una alimentación variada, rica en vitaminas y minerales; bebe al menos un litro y medio de agua al día; intenta tomar poco café (no más de una taza al día); duerme de ocho a 10 horas diarias y trata de exponerte lo mínimo al sol.

Este artículo se publicó originalmente en Baby Creysi. Consúltalo aquí.

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