Referente excepcional en diversidad: Consuelo Sáizar

Desde que era muy niña, Consuelo Sáizar tenía definidas dos cosas: su vocación por el mundo de las letras y las ideas, y su deseo de compartir su vida con otra mujer. Ambas, en su sexta década de vida, las ha alcanzado a cabalidad convirtiéndose en un claro referente de la diversidad, la sociología de la cultura y la historia intelectual.

Nacida en Acaponeta, un pequeño pueblo nayarita, Chely, como la conocemos, ha migrado desde muy joven para saciar con pasión su sed de saber y buscar la excelencia. Primero, en la adolescencia, a la CDMX para estudiar Comunicación y Ciencias Políticas y Administración Pública en la Iberoamericana; después a Cambridge, donde obtuvo su maestría en Filosofía y su doctorado en Sociología; y ahora en Oxford, donde se especializa en historia intelectual.

Casi desde la cuna conoció el olor a tinta y el mundo de las artes gráficas. Su padre heredó la imprenta del abuelo y la dirección de El Eco de Nayarit, un diario donde siendo una niña, componía planas, limpiaba tipografía y corregía galeras. Con humildad y vocación, ha ido hilvanando todos los campos del saber vinculados a los libros y el conocimiento: fue correctora de pruebas, editora de libros (dirigió Editorial Jus y fundó Raya en el Agua) y promotora cultural. Además, alcanzó un sueño: ser directora del Fondo de Cultura Económica, para luego presidir Conaculta (hoy, Secretaría de Cultura de México) y el Centro regional para el fomento del Libro en América Latina y el Caribe, dependiente de la UNESCO.

En el mismo afán de desafiar al destino y ser auténtica hasta las últimas consecuencias, durante la pandemia tomó la decisión de unirse en matrimonio con la mujer de sus días: Julia de la Fuente, tras dos décadas de amor, desde aquel 4 de mayo de 1996 en que las presentó Carlos Monsiváis en su fiesta de cumpleaños. Hoy Chely es orgullosamente Consuelo Sáizar de la Fuente, un pilar de la diversidad, la excelencia, la autenticidad y la generosidad a toda prueba…
(Silvia Cherem)