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Género

Hombres en puntas: los bailarines de ballet patean los estereotipos de género

Bailar sobre la punta de sus dedos es parte de la mística de una bailarina pero los bailarines devotos a la técnica en puntas quieren que los tomen más en serio.

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'Sería interesante ver papeles interpretados por bailarines o bailarinas' ... Kadeem Hosein. Fotografía: Emily Horsburgh

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“Siempre me atrajeron las zapatillas de punta. ¡Eran mágicas! Siempre me pregunté: ¿Por qué solo las niñas las usan?” Iván Félix es un bailarín de 24 años de México que ha bailado en puntas por tres años. “Creo que mucha gente menosprecia a los hombres que bailan en puntas porque creen que es muy fácil, o que lo hacemos porque no podemos bailar como hombres en una manera tradicional”, añade Félix quien baila para Les Ballets Eloelle en Nueva York, una compañía en la que todos los papeles, a menudo cómicos, los interpretan hombres. 

Desde que el arte del trabajo en puntas se popularizó en 1823 gracias a Amalia Brugnoli, el estilo se ha vuelto parte de la mística de la bailarina, mientras que los hombres usan el espacio y ejecutan saltos increíbles y movimientos atléticos. Cuando los hombres han bailado en puntas en el pasado, ha sido tradicionalmente para efectos de comedia, no para demostrar habilidades. Por ejemplo, los hombres que interpretan a Bottom en Sueño de una noche de verano tienen que usar una cabeza gigante de burro y movimientos como si tuvieran pezuñas mientras usan zapatillas de puntas. Ahora, los bailarines de ballet que usan puntas quieren que los tomen más en serio. 

‘¿Por qué solo las niñas pueden usarlos?’ … Iván Félix en zapatillas de punta. Fotografía: Iván Félix

Kadeem Hosein, de 25 años, dice: “Estudié ballet por casi tres años antes de que comenzara con las puntas. Sabía que fortalecerían mis pies. Segundo, y más importante, disfrutaba ver cómo bailaban en puntas así que dije: ¿por qué no?”. Ahora él vive en Londres y aunque no es un bailarín profesional de ballet, todavía entrena con las puntas. “Creo que sería interesante ver presentaciones donde los papeles los interpreten hombres o mujeres”, añade, “no por la fuerza, sino por la propia elección de los bailarines”. 

Rosine Bena-Porter, una maestra de ballet de Nevada, ha enseñado el arte por 50 años. Ella me dice que su madre, con quien enseñaba, siempre fue una instructora innovadora y comenzó a enseñarle a los hombres a bailar en puntas porque ella “estaba harta de no poder corregir a los hombres en los bailes de pareja”. Ella esperaba que los hombres entendieran los movimientos detrás del trabajo en puntas para ser mejores parejas. Pero “ambas nos dimos cuenta de que los hombres obtuvieron mucho más de eso, aunque se quejaban más del dolor”. Las zapatillas de punta pueden causar muchos estragos en los pies. Yo también bailé en puntas, conozco la agonía que enmascaran en el escenario para que los movimientos parezcan fáciles. Hoy, Bena-Porter requiere que todos sus bailarines aprendan a bailar en puntas sin importar su género. Sin embargo, solo exige que sus bailarines hombres estudien el estilo por un año. Después de este, ellos pueden continuar, o regresar a su entrenamiento sin puntas. 

El costo es una barrera, porque las zapatillas de punta se desgastan rápido. Los bailarines pueden usar hasta dos pares en una presentación, lo que suma mientras cuestan desde 70 hasta 140 dólares. Brian Syms, un bailarín de EU, añade: “La talla es un problema para mí. He comenzado a aprender que la manera en la que un hombre que baila en puntas debe cuidar sus pies es un poco diferente a la de una mujer. Mi peso parece ser siempre un factor con respecto al dolor, y mis zapatillas se vencen muy rápido por una mezcla de mi peso y sudor. Desafortunadamente no hay un libro de autoayuda para hombres en puntas, así que tuve que hilar lo que las chicas saben y encontrar la manera de aplicarlo a mis pies talla 12”. 

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Syms continúa: “Como un hombre negro y gay, se ha vuelto importante para mí verme representado en el ballet. Comencé a tener otro deseo, que es momento para que las historias de ballet, que amo, reflejen el mundo en el que vivimos actualmente. Este hermoso mundo colorido lleno de individuos complejos. Quería ver eso en el escenario, y el lugar para empezar fue conmigo. Supe por un tiempo que me sentía mejor representado como persona y artista cuando bailaba estos papeles femeninos en la privacidad de los estudios vacíos y mi habitación”. 

¿Él se ha enfrentado a discriminación por bailar en puntas? “Hay varias personas que te voltearán la cara, ya sea porque no les gusta la idea de jugar con el género o porque piensan que no eres lo suficientemente fuerte como para bailar en puntas. Pero las opiniones de la gente son solo eso, y a veces pueden crear un ambiente incómodo alrededor de nosotros, no debemos permitir que afecten nuestro desempeño”. 

En Oakland, California, la compañía de danza Ballet22 se fundó el año pasado para “presionar las barreras de lo que es posible en el ballet al romper los estereotipos normativos de género, específicamente a través del uso sin género de las zapatillas de puntas”. Cuando le pregunté al Royal Ballet que si consideraban entrenar a los hombres en puntas, un vocero respondió: “La mayor parte del repertorio no requiere que los hombres bailen en punta”. Explicaron que “hay algunos papeles que lo requieren” y que “cuando se revive ese ballet a los bailarines se les entrena en puntas para el papel”. 

Puede tomar un tiempo que la opción se vuelva común, pero ciertamente nos movemos en la dirección correcta. Al hablar sobre el futuro, Syms me dice: “Espero que el movimiento de los hombres en puntas nos fuerce a mirar a la representación… El mundo es mucho más que roles de género en estos días, los individuos son tan coloridos y diversos, es una pena no verlo en el ballet”.

The Guardian
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