Mujer peina todos los días el cabello de su madre muerta que vive con ella y hasta la saca a tomar el sol VIDEO
Este tipo de relación con los muertos tiene antecedentes en las tradiciones funerarias de los Toraja, un grupo étnico de Sulawesi, Indonesia.
Foto: Captura de pantalla
Las imágenes de una mujer que peina el cabello de su madre fallecida, la arregla y la lleva al exterior para tomar el sol han llamado la atención en redes sociales por tratarse de una escena poco común para la mayor parte del mundo.
Este tipo de relación con los muertos tiene antecedentes en las tradiciones funerarias de los Toraja, un grupo étnico de Sulawesi, Indonesia. National Geographic documentó que algunas familias preservan los cuerpos de sus seres queridos y continúan tratándolos como integrantes de la familia incluso después de su muerte.
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VIDEO VIRAL de una mujer peinando el cabello de su madre muerta
En el video que ya se ha viralizado en redes sociales, se observa a una mujer en el exterior de una casa peinando el cuerpo momificado de, según la descripción del clip, su madre. De acuerdo con la publicación, todos los días la saca al jardín, la peina y le cambia la ropa.
Una de las ceremonias más conocidas de los Toraja en Indonesia, es el ritual Ma’nene’, considerada una especie de “segunda ceremonia funeraria”. Durante ella, los familiares sacan los cuerpos preservados de sus tumbas, los limpian, les cambian la ropa, arreglan su cabello y realizan distintas actividades para honrar su memoria. En algunas ocasiones incluso posan para fotografías junto a ellos.
Por ello, aunque el video pueda parecer extraño o perturbador, peinar, vestir y cuidar a un familiar fallecido no representa necesariamente algo macabro para quienes siguen esta tradición, sino una manera de mantener el vínculo con sus antepasados.
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¿Por qué los Toraja conservan a sus muertos? El origen de la tradición
La explicación está relacionada con la concepción que los Toraja tienen sobre la muerte. Dentro de sus creencias tradicionales, morir no significa necesariamente una separación inmediata y definitiva de la familia.
🇮🇩 Cada día, una mujer de Toraja, Indonesia, saca al jardín el cuerpo momificado de su madre, la peina y le cambia la ropa.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) August 28, 2026
Para los toraja, los fallecidos permanecen “enfermos” o “dormidos” hasta el funeral, que puede celebrarse meses o incluso años después. Hasta entonces, los…
En la región de Tana Toraja, los fallecidos pueden permanecer en casa durante semanas, meses o incluso años antes de que se realice el funeral. Durante ese periodo, la persona puede ser considerada to makula’, término que puede traducirse aproximadamente como alguien que está enfermo, mientras se prepara la ceremonia funeraria.
La tradición se relaciona con Aluk To Dolo, una antigua religión o sistema de creencias ancestral de los Toraja. Esta cosmovisión contempla una relación continua entre los vivos y sus antepasados y busca que el fallecido pueda completar su tránsito hacia Puya, el mundo de los espíritus. Actualmente, la mayoría de los Toraja son cristianos, pero algunas prácticas tradicionales continúan incorporándose a sus rituales funerarios.
La preservación del cuerpo también tiene una explicación práctica: tradicionalmente permitía conservar al fallecido hasta que la familia pudiera reunir los recursos necesarios para realizar un funeral de gran importancia social. En la actualidad, algunas familias utilizan soluciones de formaldehído para preservar los cuerpos.
La tradición es mucho más antigua que las prácticas modernas de conservación. National Geographic señala que los fragmentos de ataúdes encontrados en la región permiten situar algunas de estas prácticas funerarias al menos desde el siglo IX d.C.
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¿En qué otros países existe la momificación de los muertos?
La momificación no es exclusiva de Indonesia. A lo largo de la historia, diferentes sociedades desarrollaron métodos para conservar los cuerpos por razones religiosas, espirituales o culturales.
Uno de los casos más antiguos conocidos corresponde a la cultura Chinchorro, cuyos territorios se encontraban en la costa del actual norte de Chile y sur de Perú. De hecho, la evidencia arqueológica de esta cultura representa la forma más antigua conocida de momificación artificial, con restos que se remontan a miles de años antes de la aparición de las famosas momias egipcias.
Los Chinchorro desarrollaron técnicas complejas para preparar los cuerpos. Retiraban tejidos y órganos, reconstruían el cuerpo utilizando distintos materiales y posteriormente colocaban la piel, además de añadir máscaras y pelucas en algunos casos. La práctica estaba relacionada con una compleja concepción de la muerte y los antepasados.
También existen antecedentes de momificación tradicional en Filipinas, particularmente en las regiones montañosas de la Cordillera, donde se han conservado las conocidas momias de Kabayan. En este caso, la práctica estuvo relacionada especialmente con personas de alto rango dentro de determinadas comunidades.
Por supuesto, otro de los ejemplos históricos más conocidos es Egipto, donde la momificación formaba parte de las creencias religiosas relacionadas con la vida después de la muerte. Sin embargo, la evidencia de Chile demuestra que los egipcios no fueron los primeros en desarrollar la momificación artificial.
En el caso de los Toraja, la particularidad no está únicamente en preservar el cuerpo, sino en que el vínculo físico con el fallecido puede continuar durante años y reaparecer periódicamente mediante ceremonias como Ma’nene’, en las que las familias limpian, visten y arreglan a sus antepasados como una expresión de respeto y memoria familiar.