La-Lista de 5 tips para mejorar mi alimentación con un menor impacto ambiental
Foto: PxFuel

Todo lo que comemos y bebemos tiene un impacto en nuestro planeta, pues involucra gasto de energía, recursos y emisión de dióxido de carbono que contribuye directamente al cambio climático: aumento en el nivel del mar, sequías, olas de calor, así como patrones anormales de lluvia con tormentas más intensas.

Aunque toda la cadena alimenticia tiene repercusiones en mayor o menor grado, son las carnes rojas las más dañinas para el planeta, especialmente las que provienen de rumiantes, debido a que en su proceso digestivo liberan metano, potente gas de efecto invernadero, de acuerdo con el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés).

Ante este panorama, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de la Salud recomiendan adoptar un estilo de alimentación basado en dietas saludables y sostenibles.

“Estamos hablando de patrones alimentarios que promueven todas las dimensiones de salud y bienestar de las personas, tienen bajo impacto ambiental, son accesibles, asequibles, seguras y culturalmente aceptables”, dice Gabriela del Fueyo, química farmacobióloga por la Universidad Alfonso X El Sabio de Madrid.

Y agrega: “El objetivo de las dietas sostenibles es reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación, pero también apoyar la preservación de la biodiversidad y la salud del planeta“.

La-Lista de 5 tips para mejorar mi alimentación con un menor impacto ambiental

Si bien una alimentación saludable se describe a través de objetivos dietéticos (adecuación de nutrimentos y consumo de grupos de alimentos específicos), “la dieta es más que la suma de nutrimentos, alimentos consumidos o patrones alimentarios, constituye un estilo de vida. Cada contexto es único, por lo que cada uno de nosotros requerimos de acciones distintas y específicas para apoyar tanto la sostenibilidad como una salud óptima”, dice la especialista.

Aunque el esfuerzo es individual, a nivel general se pueden adoptar medidas. Gabriela del Fueyo recomienda algunos tips para mejorar nuestra alimentación sin causar tanto daño a nuestro planeta.

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Inicia con la lactancia materna

“Una dieta saludable y sostenible debe comenzar en los primeros años de vida con la iniciación temprana de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y puede continuar hasta los dos años o más, combinada con una alimentación complementaria adecuada”.

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Adopta una dieta variada y equilibrada

Debe basarse en una gran variedad de alimentos, especialmente de origen vegetal. “De preferencia que contengan de forma balanceada todos los grupos de alimentos. Incluye cereales, frutos secos así́ como frutas y verduras variadas en abundancia y aceites vegetales como el aceite de oliva”.

Incluye alimentos variados, especialmente de origen vegetal. Foto: Piqsels
Incluye alimentos variados, especialmente de origen vegetal. Foto: Piqsels
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Limita el consumo de carne roja

“Incluye huevos, productos lácteos, aves y pescados. Además de cantidades limitadas de carnes rojas”.

Según el texto Emisiones de gases de efecto invernadero en la dieta de consumidores de carne, peces, vegetarianos y veganos, del académico Peter Scarborough, de la Universidad de Oxford, los consumidores de carne roja generan un 51% más emisiones de carbono que los consumidores de pescado y un 102% más que los veganos.

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Toma agua y bebidas de origen vegetal

De acuerdo con Gabriela del Fueyo, una dieta sostenible y saludable “incluye agua simple potable limpia y segura como bebida de preferencia”. También puedes apoyarte con bebidas de origen vegetal, especialmente basadas en soya, almendra, arroz o incluso coco.

Busca alternativas saludables a los productos de origen animal. Foto: PxFuel
Busca alternativas saludables a los productos de origen animal. Foto: PxFuel
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Come lo suficiente, sin excederte

El Instituto Mexicano del Seguro Social recomienda que la alimentación sea completa, equilibrada, variada, adecuada para cada persona (de acuerdo a su edad, sexo, actividad, historia clínica, constitución corporal, hábitos y gusto), así como suficiente. Es decir, que cubra las necesidades del organismo para asegurar sus funciones vitales y permita mantener un peso corporal adecuado.

“En una dieta saludable y sostenible (las porciones de los alimentos) son adecuadas, es decir, satisfacen pero no exceden las necesidades de energía y nutrimentos para el crecimiento y el desarrollo, cubriendo los requerimientos para una vida activa y saludable a lo largo del ciclo de vida”, dice del Fueyo.

Desde el punto de vista energético debe tener la cantidad suficiente de calorías; las cuales se calculan con base en la edad, talla, peso y actividad física de cada individuo, pero también requiere que sea suficiente en calidad y variedad de nutrimentos.

El WRI, en su artículo Dietas sostenibles: lo que necesita saber en 12 gráficos, informa que a medida que las naciones se urbanizan, sus ciudadanos consumen más calorías y más proteína de la que necesitan. Cada persona consume aproximadamente 68 gramos de proteína por día, un tercio más del requerimiento promedio de un adulto.

Del Fueyo recomienda además ser consistentes con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dirigidas a reducir los riesgos de enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación, como obesidad, sobrepeso, cardiopatías, diabetes, entre otras.

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