AMLO dejó el avión presidencial, pero gasta en 10 vuelos militares 395 mil pesos para sus giras
El presidente ha viajado en las aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana en 11 ocasiones. Foto: Cortesía / Sedena

“El domingo voy a estar en Nayarit. Si no lo hago en helicóptero, me llevaría 14 horas”, comentó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia matutina del 29 de julio, tres días antes de la consulta popular y de emprender su gira por la sierra de Sinaloa para anunciar la construcción de un camino de Badiraguato a Guadalupe y Calvo, en Chihuahua.

El 30 de julio, su helicóptero, un Eurocopter Cougar EC-725 salió de la base militar de Bachilaguato en Culiacán, rumbo a Badiraguato, luego a Tamazula, Durango y de ahí volvieron a la base en la capital sinaloense. Entre 2009 y 2010, el gobierno mexicano adquirió cinco helicópteros de esas características por un monto de entre 8.8 y 27.9 millones de euros (entre 153 y 467 millones de pesos de ese entonces).

Solo este itinerario, el de menor consumo de la gira, le supuso el uso de 1,558 litros de combustible, equivalente a unos 22,201.50 pesos, de acuerdo con los reportes de gastos y costos de combustible de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Desde el inicio de su administración hasta el pasado mes de agosto, esa dependencia reportó que el presidente ha realizado vuelos en sus aeronaves en 10 ocasiones, todas ella en los últimos 10 meses, desde noviembre de 2020, de acuerdo con datos obtenidos vía transparencia por La-Lista.

En total, los 10 viajes del presidente en aeronaves de la Defensa Nacional suman un gasto de 29,228 litros de combustible por un monto estimado de 395,394 pesos, el equivalente a casi una semana de mantenimiento del avión presidencial TP-01, que sigue sin venderse.

El cálculo se realizó en función del precio promedio mensual del combustible que reporta la Sedena y el volumen de combustible que esta dependencia informó en su respuesta a la solicitud de información.

Apenas el fin de semana, el presidente recorrió por aire la ruta del Tren Maya para supervisar su ejecución en una aeronave de la Sedena, junto con el empresario Carlos Slim, lo que supondría el vuelo número 11 del mandatario.

Los recorridos del mandatario federal han sido en su mayoría en helicóptero y solo por dos áreas: por los estados del sureste del país, en Tabasco, Chiapas, Campeche y Quintana Roo, así como en su gira por Sinaloa, Durango, y Nayarit.

El único traslado que el presidente ha realizado en avión de la Sedena fue el 10 de febrero de 2021, cuando a bordo de un Boeing 737-800, el mandatario realizó desde la Ciudad de México una visita oficial a la Base Aérea de Santa Lucía para la conmemoración del 106 aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana.

En aquella ocasión, viajó acompañado de su gabinete, entre ellos, la exsecretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de Defensa, Luis Cresencio Sandoval; de Marina, Rafael Ojeda y el exsecretario de Hacienda Arturo Herrera; así como otros funcionarios, como la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; la exdiputada federal Dolores Padierna, el senador Eduardo Ramírez, y el ministro presiente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar.

Y aunque fue el vuelo en la aeronave de mayor tamaño, este no es el que supuso un mayor costo, pues el 4 de junio pasado, el fin de semana de la elección intermedia, el presidente sobrevoló de Villahermosa, Tabasco a Chetumal, Quintana Roo e hizo varias paradas en Campeche, con un consumo de combustible de 4,881 litros, que a los precios de compra de la Sedena de ese mes, representaron 69,798.30 pesos.

Desastres naturales

El jueves 12 de noviembre de 2020, tras el impacto del huracán Eta en el Golfo de México, el presidente López Obrador se dirigió hacia su estado natal, Tabasco, y a Chiapas para supervisar la situación de ambas entidades tras las excesivas lluvias que provocaron inundaciones.

“Es probable que vaya a Tabasco sábado y domingo, y quiero ir también a Chiapas por los damnificados, para ir a ver cómo se están desenvolviendo las cosas, qué se está haciendo con el Plan Marina y el Plan DN-III, y estar allá y ver cómo están las presas, cómo está la inundación, si ya está bajando el agua, en dónde, cuánto tiempo nos va llevar así, los apoyos que se tienen que entregar, todo lo que debemos de hacer, no abandonar a la gente y seguir apoyándolos. Entonces, eso sería sábado y domingo”, señaló en su conferencia matutina de ese día, a la que correspondería ese traslado.

Ese fin de semana, el presidente utilizó el helicóptero Eurocopter-725 con la placa 1001 en tres ocasiones, del 12 al 15 de noviembre, primero para desplazarse desde Villahermosa; luego nuevamente desde la capital tabasqueña con paradas el 14 de noviembre en Macuspana, Tepetitán, Tabasco, su pueblo natal; y de vuelta a la capital.

Finalmente, el 15 de noviembre se trasladó de Villahermosa a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. En total, estos recorridos requirieron de 6,892 litros de combustible, por un precio de 73,468 pesos con 72 centavos.

Fue ese domingo y desde esa aeronave que AMLO emitió uno de los mensajes más polémicos desde que está al frente de la Presidencia, pues reconoció que se permitió el desfogue de presas hacia comunidades indígenas para evitar el impacto del agua en la capital tabasqueña.

“Desde luego se perjudicó a la gente de Nacajuca, zonas chontales, los más pobres, pero teníamos que tomar una decisión. Ahora ya estamos ayudando allá abajo y donde vive la mayoría de la gente de Tabasco se evitó una inundación mayor”, sostuvo desde esa aeronave.

Revisión del Tren Maya

Así como el vuelo del pasado domingo, en dos giras anteriores el presidente ha utilizado aeronaves de la Sedena para sus viajes por la Península de Yucatán. La primera, el fin de semana de las elecciones, cuando se desplazó de Villahermosa, Tabasco a Escárcega, Calakmul y Xpujil, Campeche, y luego a Chetumal, Quintara Roo, todo ello el viernes 4 de junio. Desde Xpujil, cabecera municipal de Calakmul, el presidente reportó las medidas para atender a trabajadores que quedaron atrapados en una mina de Múzquiz, Coahuila.

La segunda se dio durante una gira entre el 9 y el 10 de julio pasados, cunado sostuvo actividades privadas en Quintana Roo. El presidente llegó a la capital, Chetumal, y de ahí comenzó su traslado en helicóptero, un EC-725 con placa 1008, que lo llevó hacia el norte del estado, con paradas en Cancún e Isla Mujeres, a donde acudió para supervisar las obras del Tren Maya, así como las obras que se realizan para la construcción del aeropuerto en el municipio de Tulum; al día siguiente partió desde ahí hacia Champotón, Campeche para terminar su gira en Tenosique, Tabasco.

Caminos en Sinaloa

El mismo fin de semana en que se realizó la consulta popular, el presidente estuvo de gira por el Pacífico mexicano, por lo que no pudo participar en el ejercicio que él mismo promovió.

En ese viaje, su ruta aérea comenzó en la Base Militar 10 Bachilaguato, en Culiacán, Sinaloa, desde donde se trasladó a Badiraguato, y de ahí, a Tamazula, Durango, a donde acudió a supervisar la construcción de caminos para conectar la sierra de Sinaloa con Chihuahua y Durango, así como para la inauguración de un cuartel de la Sedena para uso de la Guardia Nacional.

“Es un plan que tenemos para comunicar toda la sierra. Comenzamos a hacer estos caminos en el 2019 y no quiero que se vayan quedando, porque ‘orden dada no supervisada, no sirve para nada’; entonces, por eso voy. (…) Y para que también no vayan a inventar, porque tienen muy buena invención, mucha capacidad inventiva, voy a hacer parte de esta gira en helicóptero porque nada más tengo tres días”, comentó el presidente aquel 29 de julio.