No solo el tequila: mezcal, cerveza y vino mexicanos llenan los vasos en EU
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Agarren a un extranjero y pídanle que mencione cervezas del mundo. Luego, licores. Es muy probable que en ambos casos mencione alguna bebida producida en México o, directamente, originaria de aquí

México no solo es el quinto exportador más grande de productos destilados y el cuarto productor de cerveza más grande del mundo, sino que ha logrado que marcas como Corona o licores como el tequila se hayan hecho un nombre al lado de las famosas Heineken holandesa o la irlandesa Guinness, y del ron, el whisky o el vodka.

En 2020, se vendieron en el extranjero un total de 4,658,294 mil dólares de cerveza y 2,337,096 mil dólares de tequila. Junto con el aguacate, son los tres productos agroalimentarios que la Secretaría de Economía incluye en la lista de “Principales productos exportados por México al mundo”. El primero de ellos, la bebida fermentada.

La ‘chelita’

Para poner la importancia económica de la cerveza en México en cifras, basta mencionar que la industria contribuyó en 2020 en un 1.5% del PIB nacional y generó 4,645 millones de dólares de superávit comercial, según datos de Cerveceros de México.  

Un 31.6% de la cerveza producida el año pasado se destinó al mercado extranjero. En total, 37.6 millones de hectolitros. El 81% de estos los consumen en Estados Unidos. Todo un éxito considerando que “una de las características del mercado mundial de cerveza es que es un producto muy regional”, explica Manuel Cedillo, director de estudios económicos de la cámara Cerveceros de México. 

Varios factores explican el dominio de EU en el consumo de cerveza mexicana: la presencia de una comunidad de connacionales emigrados ahí, la apertura que supuso el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los 90 y la proximidad geográfica, porque “el 95% es agua, entonces, es un producto pesado”, explica Cedillo. Esas características hacen que la cerveza sea difícil de transportar a grandes distancias en grandes volúmenes, comparado con bebidas más concentradas, como los destilados.  A pesar de ello, la cerveza mexicana llega a más de 180 países. 

La industria de la cerveza no fue declarada esencial en 2020. Por eso, la producción cayó un 4.7% en 2020 respecto de 2019. No así el tequila, que el año pasado rompió récords de producción, con un 6.3% más de litros respecto del año anterior, con 374 millones a 40% alcohol/volumen, y de exportaciones, con un crecimiento del 16.3% hasta los 286 millones de litros a 40% alcohol/volumen, según datos del gobierno de México

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El gran embajador

En este 2021, el 56.7% producido en lo que va de 2021 se ha enviado a EU, con más de 197 millones de litros. Esto significa que México produce más para exportar, y en especial, para exportar al vecino del norte, que para el consumo propio. A EU, le siguen Alemania, Australia, Canadá y España como grandes consumidores de tequila mexicano, aunque está presente en 120 países.

En total, la exportación de tequila genera más de 2.3 billones de dólares en divisas al año. “Es nuestro mejor embajador en el mundo”, asegura la conocedora de tequila por la Cámara Nacional de la Industria Tequilera Gabriela Cañedo. A pesar de ello, Cañedo explica que en EU, el tequila representa el 8.3% del mercado de las bebidas espirituosas. “Imagínate todo lo que tenemos que seguir haciendo para seguir promocionando la bebida”, alerta. 

El tequila no ha sido ajeno a los cambios de consumo, en especial, en la preferencia por alimentos poco procesados, es decir, en el máximo estado natural. A ello Cañedo atribuye el auge en el consumo de tequila 100% agave (hecho únicamente con azúcares de esa planta y que tiene que ir embotellado de origen para exportarlo), por encima del tequila regular (tiene 51% de azúcares del agave y el resto, añadidos, generalmente, de caña de azúcar y del maíz, y sí se puede exportar a granel). “La gente prefiere lo hecho acá porque es más auténtico”, explica la experta. En 2020, el 100% agave rompió récords con una producción de 228 millones de litros a 40% alcohol/volumen.

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El destilado de agave

El tequila es el referente para introducir el mezcal en el mundo. En EU se popularizó como el primo ahumado del tequila, aunque el mezcalista Alejandro Aispuro asegura que el mezcal solo compite con sí mismo. “Y contra su problema de identidad”, añade, en relación al pleito por el uso de la Denominación de Origen Mezcal solo a los productores de las zonas reconocidas por el Consejo Regulador del Mezcal (CRM). “Cada vez hay más marcas exportando como destilado de agave, que es lo mismo, un mezcal, pero como no pagan la licencia con el CRM, no les permiten usar su palabra”, añade el mezcalista. 

Según datos de ese consejo, en 2019 se exportaron 4,700,987 litros de mezcal, más de siete veces lo que se exportaba en 2011. La mayoría, sigue produciéndose en Oaxaca, aunque desde entonces, se han ido sumando otros estados, como Puebla, Zacatecas o Guerrero. Ya ha llegado a 68 países, el principal, EU, con el 71% de las exportaciones en 2019, seguido de España, Reino Unido, Francia y Países Bajos. Al igual que con el tequila, se produce más para el exterior que para el consumo interno de México. En concreto, el 63.1% del mezcal envasado en 2019 se consumió fuera del país.

“En Europa lleva unos diez años picando piedra para darlo a conocer”, asegura Aispuro, cofundador de la consultoría Agavache. En el mercado asiático, aún es más complicado. “En China la preocupación es que todo se piratea”, asegura. “Muchas marcas no tienen forma de que les aseguren de que allá lleguen diez botellas de su producto y se conviertan en 1,000”, dice el consultor. Un mercado atractivo de la región del Pacífico, al que marcas quieren llegar, es Japón. “Tienen una cultura en la que aprecian muchas cosas”, explica Aispuro. 

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Vino ‘made in Mexico’

El mercado de bebidas alcohólicas en México lo complementan más licores, como el whisky, y bebidas fermentadas, como el vino o la sidra. El vino mexicano vive un “momento histórico”, asegura Paz Austin, la directora de la Consejo Mexicano Vitivinícola. Hasta julio de 2021 se exportaron 10,239 hectolitros, casi el total del lo vendido en el exterior en 2020. El 30% se fue para EU, seguidos de Francia, Reino Unido y Japón.

La industria del vino mexicano es joven. Los esfuerzos se han centrado en posicionarse en el mercado interior porque tres de cada 10 botellas que se consumen son importadas. Pero marcas del país están empezando a levantar la curiosidad en el extranjero sobre el vino que se produce en México, en concreto, en 14 estados, casi la mitad del país. Ello se debe, sobre todo, al empeño del sector privado. “Sí se extraña Promexico“, asegura Austin, en relación con el apoyo que tenían de esa institución antes de su desaparición.

Un ejemplo fue la campaña que desplegaron en Canadá, con la competencia Sélection Mondiales des Vins. Mandaron 84 marcas mexicanas de las cuales, 30 se llevaron oros y platas y dos quedaron entre los 50 vinos mejor ubicados. A este tipo de esfuerzos, Austin atribuye el éxito en exportaciones de este 2021.

“Pero la verdad es esfuerzo que se hizo en Quebec. Luego está EU, Japón, Europa… es muy caro cuando recae en asociaciones pequeñas como el Consejo Mexicano Vitivinícola”, añade su directora.

El vino mexicano no tiene la historia prehispánica del mezcal o del tequila detrás. Lo trajeron los españoles, hace 500 años. A pesar de ello, “ha costado mucho crecer y colocar como bebida tradicional mexicana”, dice Asutin, “porque nos consideramos como tal“.