Durante casi dos días, un grupo de 15 personas bloqueó el acceso principal a la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Miles de viajeros no supieron el origen de la protesta que los hizo caminar más de un kilómetro hasta la entrada de la terminal para tomar su vuelo desde la mañana del miércoles. Esta es parte de su historia.

Alba Brevaña Reyes, de 27 años, es abogada, zapoteca, originaria de Oaxaca y madre de dos niños. Desde antes de la pandemia, investigó cómo postular para ser oficial de comercio exterior u oficial aduanera en el sistema de Administración Tributaria. 

Hoy es la representante de la Generación 41, un grupo de 120 personas que, como ella, pasó un proceso de reclutamiento que duró alrededor de dos años, pasaron pruebas de conocimientos y de control de confianza para obtener un puesto como oficiales aduaneros, Cuando pensaron que ya lo habían logrado, once días después  de haber firmado su contrato fueron despedidos por “orden presidencial”, según les dijeron sus jefes.

“De entre más de 22 mil 300 personas a nivel nacional salimos seleccionadas solo 120 personas y somos las que pertenecemos a esta Generación 41 de Oficiales de Comercio Exterior”, relató Alba. “Atendimos un proceso de reclutamiento que en promedio duró dos años, con unos compañeros un poco más”.

La abogada había renunciado a su empleo en la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca para comenzar las capacitaciones en el SAT. Incluso rechazó oportunidades laborales, pues estaba segura que iba a lograr obtener el puesto.

“Para mí esto es un proyecto de vida laboral. Yo pertenezco al sector social más vulnerable de este país. Soy indígena, hija de padres campesinos, ambos indígenas zapotecas. Y por el simple hecho de nacer en ese sector social a nosotros nos dicen que ya estamos condenados a quedarnos ahí. Para mí, estar aquí es supervivencia”,  contó Alba la mañana de este jueves durante el bloqueo en el Aeropuerto.

Cuando el presidente decidió enviar al Ejército a las aduanas

El presidente Andrés Manuel López Obrador, instruyó en julio de 2020 a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a la Secretaría de Defensa Nacional y a la de Marina a que tomaran el control de las 49 aduanas en el país. Un año después, se publicó el decreto de la creación de la Agencia Nacional de Aduanas de México, en el que se anuncia el control por parte de las Fuerzas Armadas.

En mayo de 2021, la Generación 41 firmó su contrato con el Servicio de Administración Tributaria por tres meses de capacitación, así como una carta compromiso que los obligaba a trabajar seis meses para aduanas al terminar la primera etapa.

En uno de los documentos proporcionados por los manifestantes, refiere que una de las contratadas “labora en la Administración General de Aduana, desde el 1 de mayo de 2021 (…) ocupando actualmente el puesto de Oficial de Comercio Exterior y con una percepción de $16,067.16”, dice el oficio.

Alba cuenta que todo estaba listo. Tenían un número de empleado y habían firmado los documentos de su seguro de vida. Incluso el 30 de abril, el departamento de recursos y servicios del SAT envió los oficios a la Secretaría de Defensa Nacional para solicitar el permiso de uso de armas de los nuevos oficiales aduaneros.

Después de dos semanas de cursos por medio de Zoom y Webex, el 11 de mayo se les informó en una videoconferencia que el Programa Formativo en Materia de Comercio Exterior había sido suspendido.

“Sólo fue de palabra, no hubo ni una notificación real ni por correo ni por nada, sólo a través de una videoconferencia y la hizo un coordinador de las sesiones. Él fue quien nos notificó en nombre del administrador general de aduanas, el maestro Horacio Duarte Olivares”, explicó Alba.

Tras el despido, enviaron una carta a la Administración Central de Planeación Aduanera solicitando su reincorporación al curso o ingresar a alguna Aduana. La respuesta fue: “Durante la sesión, se mencionó al inicio y en diferentes momentos, que el Programa Formativo debía suspenderse debido a una instrucción presidencial”.

La Generación 41 pidió ayuda al presidente sin éxito

Antes de plantarse frente al Aeropuerto Internacional, los integrantes de la Generación 41 buscaron el diálogo por otras vías.

Alba y sus compañeros se identifican con el proyecto de transformación de Andrés Manuel López Obrador. El 1 de junio, lograron entregar al personal del presidente una carta en la que expusieron su situación.

El presidente de la República aseguró en su conferencia de prensa matutina del 3 de junio pasado que ayudaría a los manifestantes para que tuvieran contacto con el secretario de Marina.

“Lo puede ver el secretario de Marina, la encargada de puertos, que es de Marina Mercante. Cuando ellos estén en posibilidades, nosotros ayudamos para que los reciban. Es muy importante la renovación en los puertos, o sea, yo sé que tú no estás cuestionando eso, sino que no se cometan injusticias y que gente buena no sea excluida, que se les considere. Bueno, eso es lo que se va a hacer en todos los casos”, dijo el presidente.

Sin embargo, este enlace no llegó. El 13 de junio se manifestaron en el Zócalo de la Ciudad de México y para el 19 de septiembre, la Generación 41 volvió a entregar al equipo del presidente otra carta, pero nuevamente, no obtuvieron solución, aunque sostuvieron seis meses de diálogo con personal del SAT.

“Nosotros siempre estuvimos abiertos al diálogo”, dice para justificar el bloqueo. “Nos ofrecieron una llamada y dijeron que el lunes nos marcarían del SAT para ver si existía una posibilidad de una mesa de trabajo”, explicó Alba, pero no llegaron las garantías que ellos buscaban: una mesa pública y garantías por escrito.

La tarde de este miércoles, el grupo de 15 personas fue encapsulado. Entre empujones y jaloneos, los agentes de seguridad replegaron a los manifestantes hacia los límites del AICM. Las tiendas de campaña instaladas donde generalmente se embotellan los autos para bajar viajeros y maletas, fueron aventadas a la banqueta y la vialidad finalmente quedó liberada después de 30 horas.

Los policías capitalinos levantaron el bloqueo frente al AICM. Imagen: Captura de pantalla.

Después del desalojo de este 11 de noviembre del Aeropuerto, los integrantes de la Generación 41 decidieron regresar a sus hogares, descansar y reorganizarse, pues aseguran que no van a desistir.