Comité del 68 acusa deshonra contra las víctimas de la Guerra Sucia en el Campo Militar
22 de junio, 2022. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, durante el evento denominado "Comisión para el acceso a la Verdad, Esclarecimiento Histórico y Promoción de la Justicia de los hechos ocurridos entre 1965 y 1990” en el Campamento Militar Número 1 de Naucalpan, Estado de México. Foto: Alfredo Estrella / AFP

El Comité del 68 acusó deshonra contra las víctimas de la Guerra Sucia en el acto realizado el miércoles en el Campo Militar, el cual fue encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador y el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval.

Sandoval dijo en el acto que “el Presidente de la república autorizó inscribir los nombres de militares fallecidos con motivos de los hechos del pasado en el monumento a los caídos de las fuerzas armadas”.

Al respecto, el comité rechazó que se “pretenda convertir en héroes a los perpetradores de crímenes de lesa humanidad y violación de derechos humanos”.

Señaló que “el ejército siempre actuó reprimiendo a los movimientos sociales y organizaciones que luchaban por la justicia y por las libertades democráticas”.

Por lo que “su actuación nada tuvo que ver con garantizar la seguridad nacional o restablecer el orden constitucional, porque como es sabido, atacó a multitudes desarmadas“.

Y puso de ejemplo diversos ataques contra la población, como el 2 de octubre en Tlatelolco, el 10 de junio entrenando a los cuerpos paramilitares que atacaron a los estudiantes desarmados, o el periodo de la guerra sucia en que desapareció a cientos de activistas opositores al gobierno.

Anotó las masacres en Acteal, Chiapas; en Aguas Blancas, Guerrero; en el Bosque, Chiapas; en el Charco, Guerrero; la masacre de la Unión Cívica Leonesa en León, Guanajuato; la masacre de los campesinos copreros en Acapulco, Guerrero; la masacre a la Familia Jaramillo en Tlaquiltenango, Morelos; y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y muchos crímenes más.

El comité del 68 consideró que en la ceremonia del miércoles “se justificaron los actos de represión de los gobiernos de 1965 a 1990 argumentando de que fueron ‘medidas implementadas para garantizar la seguridad nacional, el orden constitucional o el restablecimiento del estado de derecho'”.

En ese sentido, “condenamos enérgicamente la intención de implementar la ‘teoría de los dos demonios‘ porque nunca hubo confrontaciones entre dos fuerzas, sino actos de represión del Estado en contra de los movimientos y organizaciones sociales que luchaban por un país más justo”.

“Lo acontecido en el Campo Militar Número 1 es una deshonra cometida en contra de las víctimas del Estado Mexicano durante el periodo que pretende investigar la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990″, sentenció el comité del 68.

Además, añadió que con el respaldo a los militares se pone en duda la actuación y el alcance de los trabajos de dicha comisión.


Y agregó que “no puede haber reconciliación social, verdad y memoria, sin justicia”.