Feminicida intenta escapar de un reclusorio en Tabasco dentro de un ropero
Gerardo "N" fue condenado a prisión por el feminicidio de su expareja. Foto: Larry Farr en Unsplash.

Gerardo Alejandro, un hombre que purga condena de feminicidio por el asesinato de su expareja Geraldineth Pérez, intentó escapar del reclusorio de Villahermosa, Tabasco, al esconderse al interior de un ropero que uno de sus familiares habría intentado sacar del penal.

Los hechos ocurrieron en la víspera de Navidad en el Centro de Reintegración Social del Estado de Tabasco (Creset). Medios locales reportan que alrededor de las 19:00 horas del sábado 24 de diciembre, personal de vigilancia del penal señaló como sospechoso un mueble que pretendía ser sacado del reclusorio.

Medios indican que el feminicida se metió en un ropero de madera que uno de sus familiares buscaba sacar del penal de Tabasco. Sin embargo, los guardias de seguridad notaron que el mueble era demasiado pesado y al abrirlo localizaron a la persona señalada por el feminicidio de Geraldineth Pérez.

Ante la situación, se desplegó un operativo en los alrededores del reclusorio de Villahermosa, mientras que tanto Gerardo, como su familiar, fueron interrogados, y el reo fue asegurado y trasladado a la comandancia para iniciar las investigaciones.

Gerardo fue condenado a 60 años de prisión por el feminicidio de Geraldineth Pérez, quien fue su pareja sentimental y cuyo cuerpo fue hallado en una bolsa cerca del ejido El Habanero, en las inmediaciones de la ciudad de Cárdenas, en Tabasco.

Los hechos ocurrieron en 2014. El caso indignó a la ciudadanía debido a que la mujer había denunciado ser víctima de violencia doméstica por parte de Gerardo.

Tras ser hallado, el cuerpo de la mujer pudo ser identificado debido a un tatuaje y a la ropa que llevaba Geraldineth.

Sin embargo, Gerardo fue detenido un año después en el Estado de México por robo de vehículos, con documentos falsos. Posteriormente, las autoridades se percataron de que se trataba de la misma persona que era investigada por la muerte de Geraldineth, por lo que fue trasladado a Tabasco para continuar con su proceso legal.

En 2019, Gerardo fue sentenciado a 60 años de prisión y a una multa de reparación de daños por la muerte de su expareja.