Biden 2021: La inauguración más restringida reinventada como gala televisiva
Washington (United States), 21/01/2021.- Foto: Stefani Reynolds / POOL/EFE.

Por Anna Portella/Enviada

Washington,DC.- Los estadounidenses son los reyes del espectáculo . Logran que lo sean las entregas de premios, galas en grandes museos, incluso los debates electorales lo son. Y este año, por exigencias de la pandemia, también se convirtió en un espectáculo de la pequeña pantalla la Inauguración de la presidencia de Joe Biden.

La ceremonia del juramento del cargo empezó fuerte. Lady Gaga con el himno y Jennifer Lopez con “This Land is Your Land” (un himno de facto en EU) y “America the Beautiful”, dejaron el listón alto. Si los premios Emmy o los Grammy incluyeran la categoría a las mejores actuaciones en eventos políticos, las de hoy, tendrían números para ser de las premiadas. 

El presidente número 46, Joe Biden, ya dijo que quería que su toma de posesión fuera Covid-free (libre de Covid). Por esto, dos de los tres eventos característicos de la Inauguración, el desfile y el baile inaugural, fueron virtuales.

Este último resultó ser toda una gala televisiva. El monumento a Lincoln de Washington DC se convirtió en el plató; Bruce Springsteen y su guitarra pusieron la sintonía de apertura, y Tom Hanks sirvió de maestro de ceremonias. Desde ahí dirigió la orquesta que se encargó de entonar el tema de la fiesta: Celebrando Estados Unidos (Celebrating America).

Literal: Hanks iba intercalando las actuaciones de grandes estrellas internacionales del pop y el rock, con mensajes que mandaban conciudadanos desde diferentes puntos del planeta y del espacio, como el personal de la NASA, y homenajes a diferentes grupos de población. Y por supuesto, los mensajes de los dos protagonistas de la jornada: el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris. 

El protagonista

Apenas llevaban veinte minutos de gala que el actor de Forest Gump daba paso al recién estrenado presidente de EU. La misma cámara que enfocaba a Tom Hanks, avanzó por la escalinata, subió de frente hacia la escultura de Lincoln, se acercó a la pieza de seis metros de altura, giró a la derecha y ahí, nos dispuso al demócrata.

“Esta inauguración no es sobre nosotros, sino sobre ustedes, el pueblo estadounidense”, dijo, llevando sus palabras al mensaje central y base de lo que quiere que sea su Administración: la unidad de los ciudadanos. 

Ello lo personificaron tres expresidentes en un mensaje conjunto grabado: Bill Clinton, George W. Bush y Barak Obama. “El hecho que estemos los tres aquí platicando habla de la integridad institucional de nuestro país”, decía el republicano. 

La lista de artistas invitados fue anunciada hace días. La participación en un evento como este no está considerado una posición política por su parte, aunque la pasada Inauguración, la de Donald Trump, rompió la tradición.

Músicos como Elton John o los Beach Boys rechazaron actuar en el baile inaugural del presidente 45. El regreso del estrellato en la primera noche del mandato se sintió como una vuelta a la (nueva) normalidad. 

Las letras con mensaje

Bruce Springsteen, Katy Perry y John Legend actuaron en vivo des del monumento. El resto, aparecieron en actuaciones grabadas desde diferentes estados de la Unión. Algunos interpretaron temas suyos; otros, versiones. Pero tenían en común que todos mandaban un mensaje. 

Bon Jovi eligió “Here Comes the Sun”, de los Beatles. Parecía premonitorio con la escena del cambio de tiempo que se vivió por la mañana en la capital. Después de horas de llovizna, nieve y nubes, en el momento del juramento de la Constitución de Biden y Harris, salió el sol. 

Justin Timberlake y Ant Lemons decían que “mejores días están por venir”, mientras un coro gospel le respondía “las cosas van a mejorar” (de la canción “Better Days”). Legend se sentó en un piano de cola para cantar que “es un nuevo amanecer, es una nuevo día, es una nueva vida para mi” (“Feeling Good”).

Katy Perry cerró con su tema “Firework”, cuanto estalló un castillo de fuegos artificiales. En ese momento se mostraron imágenes de los nuevos inquilinos de la Casa Blanca, viendo el espectáculo des del balcón. 

Hubo homenajes a los maestros, a los trabajadores esenciales, a los que han roto moldes. El espectáculo escapó de la pantalla cuadriculada de Zoom a la que el Covid nos acostumbró, excepto en una ocasión, la de los musicales. Un coro interpretó “Seasons of love”, del musical “Rent” y “Let the sunshine in”, de “Hair”. 

El baile inaugural es un evento imperdible en la agenda social de los washingtonians. El primero se celebró en 1809 y la tradición se ha ido transformando a lo largo de los años. Cada presidente elige cuántos bailes oficiales celebra (Trump celebró tres, Obama, diez). A parte, hay decenas de no oficiales que organizan sociedades privadas, organizaciones o compañías. El baile oficial principal solía tener lugar en el Walter E. Washington Convention Center. Desde la primavera pasada, está reconvertido para servir de hospital de campaña. 

Black Pumas, Foo Fighters, Demi Lovato, Eva Longoria y el resto de celebridades y artistas lograron romper con la tensión que se respiraba en Washington estos días, convertida en una ciudad sitiada bajo la amenaza de la violencia y de los contagios del Covid. Fue una tregua de hora y media en una de las batallas más apremiantes que tienen los estadounidenses hoy: la de la división.