Rescatistas de refugiados son acusados en Italia de complicidad en trata de personas
Personas en un bote que se hunde esperan ser rescatadas por Save the Children's Vos Hestia frente a Libia en 2017. Fotografía: Reuters

Al concluir una investigación que duró casi cuatro años, los fiscales italianos levantaron cargos en contra de decenas de rescatistas de fundaciones como Save the Children y Médicos sin Fronteras y los acusan de colaborar con traficantes de personas después de que salvaron a miles de ahogarse en el Mediterráneo.

Investigadores de Trapani, Sicilia, cerraron formalmente la investigación el lunes y acusaron a más de 20 personas, incluyendo a los capitanes de los barcos, jefes de misión, y representantes legales, por crímenes que alcanzan sentencias de hasta 20 años.

Como reporta La Repubblica, al menos tres barcos de rescate están involucrados en la acusación: Iuventa, un barco pesquero dirigido por la ONG alemana, Jugend Retter, Vos Hestia, operado por Save the Children, y Vos Prudence, dirigido por MSF.

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Los fiscales indican que los rescatistas arreglaron una entrega directa de refugiados y migrantes de los botes de contrabandistas, y regresaron los barcos para que se volvieran a usar.

La tripulación de Iuventa, la de MSF y la de Save the Children niegan los cargos.

“Salvar vidas nunca es un crimen”, dijo a The Guardian Francesca Cancellaro, abogada de la tripulación de Iuventa. “Probaremos que todas las operaciones de la tripulación de Iuventa fueron absolutamente legales. La UE abandonó el Mediterráneo y lo convirtió en una tumba masiva para los indeseados europeos, la tripulación de Iuventa estaba formada por voluntarios que buscan proteger los derechos fundamentales de vida y de asilo, como lo dicta la ley internacional y de forma más importante, por solidaridad humana”.

Dariush Beigui, capitán del Iuventa, dijo: “Mientras los gobiernos sigan rompiendo sus propias leyes, las convenciones internacionales y las leyes marítimas, todas las acusaciones me parecen un chiste. Sería divertido si no hubiera riesgo de muerte, desesperación y miseria para la gente que viaja”.

Save the Children dijo que siempre ha actuado  con apego a la ley internacional y con el centro de coordinación de rescate marítimo italiano. “Siempre hemos trabajado única y exclusivamente para salvar vidas”, dijo. “Confiamos en que se confirmará la seriedad de nuestro trabajo, cuando se consideren todos los hechos”.

Los fiscales italianos han realizado decenas de investigaciones en contra de las ONGs en años recientes, la mayoría terminan por abandonarse.

Según las fundaciones, las acusaciones vienen en el contexto de la “criminalización de rescates marinos” ya que el gobierno italiano criticó la cantidad de personas rescatadas que llegaban a los puertos y la falta de apoyo de otros países de la UE.

El Iuventa fue decomisado en el puerto de Lampedusa en agosto de 2017 con todo y teléfonos y computadoras. Después se dijo que se había intervenido a la tripulación y que había informantes en los barcos de rescate.

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En 2018, la evidencia que presentaron las autoridades italianas, argumentando que los rescatistas colaboraron con contrabandistas de personas fue insuficiente para los académicos de Goldsmiths, Universidad de Londres. Una reconstrucción computarizada de Forensic Oceanography de los incidentes que podían demostrar el Iuventa 10, solo mostraba salvamento de vidas.

“Nuestro estudio forense estaba destinado a asesorar a las autoridades italianas. Los resultados fueron claros: no existe ninguna evidencia de que la tripulación del Iuventa y los contrabandistas estuvieran coludidos”, dijo Lorenzo Pezzani, investigador de Goldsmiths.

MSF dijo: “Como organización médica y humanitaria, que ha trabajado 50 años en más de 80 países, incluyendo a Italia, nuestra esperanza es que la triste historia de criminalización  de aquellos que ayudan se termine adecuadamente”. Calcula que sus seis barcos humanitarios volverán a acreditarse y que, lo más pronto posible, la actividad indispensable que se realiza en el mar y de la que alguna vez se enorgulleció Italia, comience de nuevo.

Pia Klemp, una capitana alemana que dirigió el Iuventa en dos misiones en 2017, dijo: “Tan sólo en un día se salvaron 3,800 vidas en barcos de traficantes. Para los actores más importantes de este obsceno espectáculo del Mediterráneo, los refugiados, esta pregunta no existe. Se les ha quitado tanto que ya perdieron el miedo. Los que permanece es el valor irreprimible de los desesperanzados y un cruce que puede ser fatal del mar Mediterráneo sea su única esperanza”.