La familia de un fotógrafo lanzó una campaña para exigir que Libia investigue su muerte
Los familiares de Anton Hammerl, asesinado en 2011, esperan que el nuevo gobierno ayudará a localizar su cuerpo. Foto: PA

La familia de un fotógrafo basado en el Reino Unido que fue asesinado en 2011 por las fuerzas proGaddafi durante la Primavera Árabe lanzará una campaña para presionar a Libia para que investiguen su muerte.

A Anton Hammerl, de 41 años, le dispararon después de ser ubicado como parte de un pequeño grupo de periodistas, incluyendo al reportero estadounidense James Foley, quien más tarde fue secuestrado y asesinado por el Estado Islamico en Siria.

Abandonado en el desierto después de que Foley y los otros periodistas Clare Morgana Gillis y Manu Brabo fueron capturados, el cuerpo de Hammerl jamás fue recuperado.

El caso fue brevemente investigado como crimen de guerra por la corte criminal internacional, pero lo abandonaron tras la muerte de Muammar Gaddafi y la caída de su régimen.

La falta de un cuerpo significa que no se han abierto investigaciones sobre la muerte de Hammerl en el Reino Unido, donde el padre de dos hijos, y con ciudadanía sudafricana y austriaca, vivía con su familia.

Tras años de caos y conflicto en Libia, la familia tiene esperanzas de que el nuevo gobierno interino sea capaz de ayudarles a localizar su cuerpo.

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La abogada de la familia es Caoilfhionn Gallagher QC, quien ha estado profundamente involucrada en el intento de asegurar la justicia por el asesinato de la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia, y también cuentan con el apoyo de la madre de Foley, Diane.

Con el recuerdo del décimo aniversario del asesinato el próximo lunes, la familia planea llevar el caso ante el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, y ante el grupo de trabajo de la ONU sobre desapariciones forzadas.

“Por la superficie, pensamos que hay evidencia razonable para creer que la muerte de Anton fue un crimen de guerra”, dijo Gallagher, quien añadió que la investigación sobre la muerte de Hammerl que James Foley realizaba al momento de su propio asesinato fue proporcionada para la campaña.

“Esto no sucedió porque los periodistas quedaron atrapados en una batalla. Estaban identificados como civiles y periodistas cuando los abordaron y a Anton lo asesinaron durante una abducción forzada”. Añadió que en el periodo de entrevistas “la comunidad internacional le ha dado la espalda a su muerte”.

Hammerl se encontraba entre un número de periodistas asesinados durante el caos de la Primavera Árabe y sus alargadas repercusiones (como en Siria), incluyendo a Marie Colvin del Sunday Times, el camarógrafo de Sky News Mick Deane, el propio Foley, y los fotoperiodistas Chris Hondros y Tim Hetherington.

Hammerl cubría el conflicto entre las fuerzas prorégimen y antiGaddafi cuando el grupo con el que estaba fue el objetivo de los ataques de soldados libios en una ubicación remota del desierto, cerca de Brega, el 5 de abril de 2011.

Inicialmente, las autoridades libias le hicieron creer a la familia que los cuatro periodistas fueron capturados, y fue tan sólo seis semanas y media después, cuando liberaron a los sobrevivientes, que se reveló que Hammerl fue asesinado y que abandonaron su cuerpo en el desierto.

Desde su muerte, sólo ha habido información vaga y esporádica sobre la ubicación de su cuerpo, y un dato de 2012 sugería que encontraron un cuerpo que coincidía con su descripción en una fosa común de 170 personas, y se tomaron muestras de ADN pero nunca las entregaron para procesar.

Su esposa, Penny Sukhraj-Hammerl, quien acababa de dar a luz al segundo hijo de la pareja cuando Hammerl fue asesinado, espera que el nuevo gobierno de Libia finalmente actúe para ayudar a encontrar el cuerpo de Hammerl y explicar su muerte.

“Ha sido difícil, una década muy complicada para la familia pero nuestra esperanza es que después de todos estos años haya un sabor distinto en el aire, un calibre diferente de liderazgo que pueda considerar las cosas de otro modo.

“Entonces tenemos esperanza. Tienen cosas a su disposición que deberían usar si consideran todo lo que hemos atravesado. Porque ni siquiera tenemos un cuerpo. Tan solo pensar que conociste a alguien y que escuchaste su voz un día antes, y de repente se desvanecieron. Para siempre queda un agujero real”.