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Respirar nos contacta con las emociones, balancea estados hormonales, reintegra la paz y despeja el caos.
Hace 30 años me formé junto con mis amigos de San Petersburgo en su primera visita a los Arcos Dorados. Después del comunismo y la guerra fría, la ‘Beeg Mak’ era una muestra del mundo que habían soñado.
Hay más ingresos para los hombres y en ocasiones ni siquiera preparan lo que presentan, detrás de ellos hay mujeres cocinando.
La ira llegó a niveles extremos en el estadio Corregidora: imágenes y videos documentaron como hombres patearon en charcos de sangre a otros que llevaban una camisa del equipo contrario.
Cómo creer en las palabras del ministro, cuando días antes de que suceda la deliberación en la Suprema Corte, escuchamos en voz del fiscal general de la República sugerir que tiene tres o cuatro ministros que no dejarían pasar un proyecto de sentencia adverso para sus intereses.
Putin creyó que podía invadir Ucrania porque todo lo que no hicimos en los últimos 22 años le enseñó que somos débiles.
La violencia contra las mujeres en México va en incremento y el presidente de la República ha decidido no escuchar y no atender a las miles de mujeres que exigen vivir en paz.
Tanto en la educación como en el deporte se presentaron profundas regresiones que, al parecer, no se han tomado con la seriedad que ameritan y que, con el paso de los años, lamentaremos.
No es nuestro objetivo discutir, pero sí provocar a quienes quieran y estén dispuestas a cuestionar las posiciones de poder que el feminismo recrea.
Hay casi 25 mil mujeres desaparecidas en México, la mayoría de entre 10 y 20 años de edad, muy probablemente víctimas de feminicidios y trata para explotación.
Resulta indispensable que cuando se diseñen los muy distintos aspectos de la vida cotidiana y las políticas públicas mismas existan mujeres en la obtención de información, opinión y toma de decisiones.
Antes que madres somos mujeres y como mujeres tenemos el derecho de vivir a plenitud. Seamos y procuremos una realidad distinta. Ni valgo más por ser madre, ni por ende valgo menos.