No conocí personalmente al periodista español Ramón Lobo (mi amigo Juan Veledíaz sí tuvo el privilegio). Lo “traté” a partir de la lectura de sus crónicas para el diario español El País y de sus libros. Enterarme de su muerte, el miércoles pasado, en una madrugada de insomnio, fue devastador.
La secretaria de Educación, Leticia Ramírez, no volvió a dar entrevistas después de un tropezón y ahora la mandan a dar conferencias.
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A dos años de la pandemia, la recuperación del empleo femenino no basta si las condiciones de este empleo no son óptimas.
¿No es maravilloso poseer un sistema completamente descentralizado para apoyar las causas que cada ser humano decide?
La crítica no es un golpe blando y estigmatizarla es callar uno de los fundamentos esenciales de toda democracia.
¿Te apetece una escapada de dos días de 4 mil 500 libras en un modelo de una nave espacial sin ventanas? Opino lo contrario.
Parece ingenuo que Xóchitl Gálvez haya salido a decir que quiere retomar “experiencias exitosas” del pasado.
Es probable que estén contando los días para tomarse un descanso, quizá no hay viaje en puerta y el plan sea repasar las plataformas en casa, visitar a la familia o de plano van a poner manos a la obra en los múltiples pendientes, todo es válido y queda el factor sorpresa para volver cualquier plan en una experiencia memorable.
Perdonar es decidir curar tus heridas aunque no las hayas causado tú. Es tomar las riendas tu vida y decidir que no va a ser miserable en nombre de alguien más.
La electricidad no solo es un derecho humano, sino que además es un derecho habilitante que favorece el cumplimiento de otros derechos y libertades fundamentales.
La tibieza mexicana acerca del conflicto Rusia-Ucrania habla de miopía, incompetencia y cobardía. Esta columna tiene un mensaje para el gobierno de México, para su presidente y para su canciller.
En el momento que asumimos nuestra responsabilidad es urgente tomar acción y volver a la pregunta: ¿qué es la paz para ti?
Estrechar lazos íntimos con al menos cinco personas para compartirnos íntimamente y brindarnos soporte emocional en momentos de crisis pueden atenuar las secuelas del aislamiento.
A este Barcelona hay que mirarlo con atención, porque las resurrecciones en el deporte siempre son emocionantes.
Rafael Cabrera publicó en Twitter que todo se siente tan minúsculo y sin sentido cuando se observa todo lo que sucede. Y sí. Todo y tan pequeño.
Esta semana quiero invitarlos a llevar su curiosidad e introspección en la dirección de algunos estudios y análisis recientes.