Es bien sabido que a López Obrador se le acomoda mejor estar en campaña que ser jefe de Estado. Es más fácil criticar lo que hicieron los gobiernos pasados y no actuar ni ser autocritico de su desgobierno; prueba de ello es cómo tiene sumido al país en la inseguridad e improvisación en muchos temas.
El deseo cuádruple de asegurar el suministro ininterrumpido de energía, limpiar el cielo de contaminantes, reducir la dependencia de importaciones y pagar lo menos posible en el intento ha brindado un inacabable manantial de políticas energéticas contradictorias.
PUBLICIDAD
Una cosa es el derecho de legisladores a votar por dirigentes con independencia de poderes y otra las maniobras y pactos entre una clase política que pide el voto para llegar por la izquierda pero pacta con la derecha.
Es obvio que la consulta en un escenario controlado por Morena, con elevados niveles de aprobación hacia López Obrador, será desvirtuado en un festín de ratificación.
Indudablemente se podrá contar con un discurso contra la corrupción consistente el día que se exprese claramente la voluntad política para combatirla.
Reintroducir los clásicos puede ayudarnos a tener una sensación de seguridad y de orden.
¿Está pésimo preguntarles a mujeres directivas como le hacen para balancear su vida privada con el trabajo? ¿Está mal preguntarle a mujeres que trabajan cómo le hacen para partirse en mil partes y cumplir en todos lados?
La tensión comercial en América del Norte tiene grandes pendientes, entre ellos: energía, maíz transgénico y espectro radioeléctrico.
Nuestra cultura no entiende el agotamiento, ni siquiera el hecho de que nos podemos agotar con una semana laboral perfectamente ‘normal’ de 40 horas.
Este caso es la prueba máxima para un presidente que ha pregonado una supuesta superioridad moral y que ha declarado el fin de la corrupción, pero que no ha dado un solo resultado concreto en el combate a la corrupción.
Las empresas del sector energético podrían seguir desplegando recursos y talento aun cuando las comisiones autónomas dejaran de serlo, siempre que el ejercicio de la política propicie reglas de inversión consistentes y creíbles para el largo plazo.
Lo que “vemos que ven, no ven y tienen que ver” los gobiernos para que se haga presente la ausencia de miles de seres humanos dados por desaparecidos en México.
La sociedad mundial está muy próxima a ser inteligente y lo será en su totalidad cuando la energía, los edificios, el transporte, la educación, el suministro de agua, la gestión de desechos y la seguridad física y cibernética estén asegurados.
Es un privilegio ser humanos, aprovechémoslo, tomemos responsabilidad, encontrémonos.
Con buenas intenciones empiezan todas estas acciones que terminan descomponiendo el Estado de derecho.
Cuando camino por la calle y en algún lugar suena un bolero, a veces me detengo a escucharlo hasta el final y lo entono muy bajito.