Opinión invitada
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En México, desde hace un año se desarrolla la primer construcción de un Hospital Hadassah en toda América Latina.
En el terreno de la realidad cotidiana, la búsqueda de consensos parece ser una utopía en el debate político, como si se tratara de agua que, sexenio tras sexenio, se nos escapa entre las manos.
En esta era de la inseguridad, las sociedades están enojadas y los políticos están dispuestos a complacerlas.
Los errores tampoco han fragmentado al Partido Conservador más allá de intrigas palaciegas dignas de cualquier thriller político. ¿Logrará conservar este partido el poder? Dependerá qué tan bien haga las cosas Rishi Sunak.
Es urgente que se hagan valer los derechos fundamentales de los estudiantes, de los trabajadores y de cualquier persona que está luchando honradamente por salir adelante.
Twitter y otras redes sociales permiten que los superricos actúen como guardianes políticos, transformando tanto la política como la sociedad.
Se insta a la primera ministra saliente Liz Truss a renunciar al subsidio en medio de la crisis del costo de la vida y los recortes en los servicios públicos.
Si en verdad se quiere combatir el ‘cash’, pues un buen inicio sería discutir los moches obligatorios que son “legales” porque formalmente están en varios estatutos.
Lejos de censurar las protestas de los estudiantes de medicina es necesario que las autoridades educativas las tomen en serio, pues en sus reclamos subyace la preocupación por regresar a sus comunidades a ofrecer servicios médicos adecuados.
Aunque traten de robárnosla –como lo han hecho con todo lo demás–, la cultura antirracista, el arte como resistencia, es nuestra. No de los blancos.
Si México quiere salvar a más mujeres del cáncer de mama, no basta solo con ofrecer mastografías o exploraciones gratuitas. Se necesita tener un plan efectivo y fondeado para atender rápidamente a quienes reciben el diagnóstico.
La intención de Megacable de ofrecer una opción de telecomunicaciones y tecnologías de la información a empresas y hogares en Baja California es buena, pero primero deben preocuparse por no generar quejas en donde ya tienen presencia.